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jueves, 5 de octubre de 2017

(Receta Vegetariana) Franky Pirámide de calabacín, carrueco y tofu


Esto es lo que podríamos llamar una receta de aprovechamiento. Echas mano de lo que tengas por casa, lo juntas, le pones un nombre llamativo y... ¡e voilá!. En casa, a este tipo de platos los hemos bautizado con un nombre genérico: Franky, ya que está hecho de partes que van quedando en el frigo de otras comidas. Que ves que tienes medio calabacín, un poco de carrueco de calabaza que sobró de la comida y algo de salsa de tomate frito casero que hay que gastar,  ¡pues te marcas un Franky para cenar!

Esta es una de las cosas que mas me ha flipado desde que empezamos con la dieta vegetariana, y es que se aprovecha todo, casi al 100%. Apenas se tira comida, no como antes, que continuamente teníamos que tirar cosas porque que se ponían malas o simplemente porque se te olvidaba que estaban en el frigo.

Ingredientes (para 3 personas):

Preparación:

Empezamos por hacer a la plancha las rodajas de calabacín cortadas finas, que si las haces muy gruesas queda un poco basto. Por otra parte, el tofu se desmenuza con las manos y se coloca en un cuenco.

Bueno, pues con todos los ingredientes a mano, vamos a ir montando el Franky. Ponemos una capa de calabacín en el plato, que cubra el fondo. Encima ponemos una capa fina de carrueco de calabaza, un poco de maíz, una cucharada de salsa de tomate frito y un poco de tofu como si fuese queso rayado.

Ahora colocamos otra capa de calabacín, pero un poco mas pequeña que la primera, y volvemos poner carrueco, maíz, salsa de tomate, y tofu. Otra capa algo mas pequeña de calabacín, repetimos con los mismos ingredientes y por fin, la última capa de calabacín, también mas pequeña, y encima, para finalizar, ponemos un poco de tomate, un poco de tofu alrededor, y encima de todo, una cucharadita de Veganesa.

Si quieres, puedes ponerlo a gratinar en el horno unos minutos, y si no, simplemente calentar al microondas y a comer.

Lo bueno de un Franky es que le puedes poner lo que tengas por casa. A mi en este caso me sobraba carrueco y fue lo que usé.

¡Poned un Franky en vuestra mesa!

miércoles, 4 de octubre de 2017

De carnívoros a vegetarianos: Sensaciones personales (y II)


Después de comentar hace unos días las impresiones generales tras un mes con la dieta vegetariana solo me queda contar que cambios personales a nivel físico y emocional he notado a raíz del cambio. En la anterior entrada me centré más en como habían cambiado las cosas a nivel general: la compra, alimentos nuevos, forma de cocinar, etc. Así que ahora toca la parte mas importante, o al menos para mi.

HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LAS CARNES, PESCADOS, HUEVOS Y LACTEOS

En contra de lo que suponía, ha resultado mas sencillo de lo que imaginé, o por lo menos lo ha sido para nosotros. Teniendo en cuenta que mi fuente principal de proteínas eran estos tres productos, al principio pensé que me iba a resultar difícil el simple hecho de, por ejemplo, dejar de cenar la típica tortilla de un huevo con varias claras y atún como venía siendo habitual, y lo mismo con los filetes de pollo a la plancha, o esos estofados de carne de pavo que ya eran habituales como mínimo una vez a la semana.

Con la leche y los yogures también ha sido radical, ya que les daba mucha caña a diario, y ahora apenas como yogures de soja y la leche que bebo es la que tomo con los cafés y con los batidos, y es de soja o leche de avena casera

La adaptación ha sido total desde el primer día. Pero claro, era posible que tuvieran que pasar algunos días mas para notar la falta de estos alimentos. Nada... pasadas dos semanas, no tenía sensación ni necesidad de comer ni carne ni huevos. Y con la leche, exactamente igual. Así que podría resumir diciendo que efectivamente, hay vida mas allá de dichos alimentos.

PERDER PESO COMIENDO MUCHO

Comiendo a mi antojo, sin mirar cantidades ni calorías, he perdido en un mes aproximadamente 2,5 kilos, lo cual quiere decir que me encuentro en déficit calórico. Pero sin pasar nada de hambre. Hay muchas comidas que no puedo terminar, porque ya no me entra más... Suelo hacer 5 comidas al día: desayuno, algo a media mañana, la comida, un batido de fruta y verduras de merienda, y la cena.

ANTOJOS

No soy de muchos antojos, la verdad, pero de vez en cuando si que me apetece algo concreto. La frecuencia con que esto me ha pasado con esta dieta se ha reducido muchísimo. Incluso con la cerveza, que por las noches al llegar a casa me apetecía horrores, ahora hay muchos días que ni la pruebo.

Sí he notado que a veces me apetece mucho por ejemplo, comer fruta, cosa que antes no me pasaba.

SUEÑO

Ya venía arrastrando irregularidades en el sueño desde hacía mas de un año. No conseguía dormir una noche seguida, despertándome hasta 4 y 5 veces. Tenía un sueño muy ligero y obviamente, me levantaba muy cansado y el rendimiento del día a día era un asco.

No había pasado una semana desde que empezamos, y sin darme cuenta dormía casi de un tirón. Lógicamente tuvieron que pasar un par de semanas o tres hasta medio recuperarme y que los ciclos del sueño se estabilizaran. Pero a fecha de hoy, la norma es que duerma bien, y la excepción, lo contrario.

ENERGÍA

Era el segundo punto que me preocupaba, ya que tomé la determinación de no contar calorías, por lo menos al principio. Bastante trabajo suponía la búsqueda de nuevas recetas (y prepararlas) como para encima estar pendiente de las calorías.

Desde pasados apenas tres o cuatro días empecé a notar que levantarme por las mañanas me resultaba mas fácil. A ver, no es que me levantara bailando, pero si que me costaba mucho menos arrancar. Igualmente me ha pasado con las siestas. Acostumbrado a dormir un rato después de comer, hay muchos días que me levanto tal cual me acosté, sin haber apenas cerrado los ojos.

ANSIEDAD

Con mi anterior dieta, me pasaba que justo un rato antes de la hora de la comida y de la cena, me entraba ansiedad, porque llegaba a esa hora con bastante hambre. Esto, si no ha desaparecido, se ha reducido casi en su totalidad. El hecho de comer tantos vegetales, fruta y legumbres te mantiene saciado casi todo el día. Solo ha habido un par de ocasiones en los que si llegue a la comida y a la cena con algo de hambre, pero tiene lógica ya que esos días coincide que no pude tomar nada a media mañana o no pude hacerme el batido de fruta y verdura que tomo a media tarde.

MEJORAS EN LA PIEL

Otra cosa que descubrí pasadas un par de semanas es que la piel me parecía haber cambiado, ya que por ejemplo, desde hace años, al afeitarme, era habitual que me cortara como mínimo en tres o cuatro sitios. De repente un día, me di cuenta que en los últimos tres afeitados no me había cortado, y así ha seguido hasta hoy día. Se que puede sonar raro, pero es la única explicación que le encuentro, ya que no he cambiado ni la maquinilla ni la forma de afeitarme.

RENDIMIENTO EN EL GIMNASIO

No he notado cambios notables en este aspecto. Sigo entrenando, eso si, con algo menos de intensidad dadas las molestias que tengo en el brazo izquierdo, y aunque hay días en que me cuesta un poco mas hay que tener en cuenta que estoy en déficit calórico, o sea, que gasto mas energía de la que consumo, y eso supone una bajada en el rendimiento, lógicamente.

A NIVEL PSICOLÓGICO...

El hecho de comer sin tener que estar pendiente de las cantidades y encima ver que pierdes peso es extraño o curioso. Desaparecen los sentimientos de culpabilidad si repites de plato o si te sirves un poco mas de la cuenta, y aunque cuesta acostumbrarte a esta sensación, al final lo haces.

VEREDICTO FINAL

La verdad es que no ha tenido que pasar un mes para darnos cuenta que no íbamos a volver a comer carne, pescado, huevos o lácteos. A la mitad del camino, o sea, pasadas dos semanas, ya lo teníamos claro. Las ventajas son muchas y variadas, y no solo ya por que lo habíamos investigado, si no por lo que hemos comprobado por nosotros mismos. Ahora mismo estoy a la espera de los resultados de un análisis de sangre que me hice cuando llevábamos los 30 días, así que cuando lo tenga, actualizaré la entrada para poner los resultados.

En lo que a mi respecta, me encuentro mejor a nivel físico, duermo mejor, como mejor y si encima puedo blindarme frente a enfermedades de las que están arrasando hoy en día, pues mejor que mejor.

Seguiré compartiendo recetas vegetarianas en el blog de forma continuada y seguiré tratando temas de nutrición en general como venía haciendo hasta ahora, pero nunca lo haré desde una perspectiva  EXTREMISTA. Todas las opciones son respetables, al igual que las decisiones que cada uno tome.

Con toda esta serie de entradas no pretendo convencer a nadie de nada, que cada uno haga lo que crea conveniente. En nuestro caso, después de informarnos de los problemas de consumir hoy en día determinados alimentos debido al tratamiento que le dan y ver que es basura, decidimos hacer de conejillos de indias para averiguar personalmente si era factible o no el llevar una dieta vegetariana. Y todo esto que habéis leído son los resultados. 

ENTRADAS RELACIONADAS:

- De carnívoros a vegetarianos: ¿Moriremos en el intento?
- De carnívoros a vegetarianos: Conclusiones generales (I)

viernes, 29 de septiembre de 2017

De carnívoros a vegetarianos: Conclusiones generales (I)


Tal y como comenté hace un mes en la entrada «De carnivoros a vegetarianos: ¿moriremos en el intento?» habíamos tomado la decisión de dejar de comer carne, pescado, lácteos y huevos durante un mes para averiguar si el hecho de adoptar una alimentación totalmente vegetal se podía llevar de una forma efectiva y a que nivel afecta al cuerpo, ya que para alguien que come todo lo que enumeraba al principio no es tarea fácil cambiar todos esos hábitos y costumbres de un día para otro.

Pues ya han pasado los 30 días, y las conclusiones y sensaciones al respecto son muchas. Para quien no haya leído lo que escribí en su día, decir que la decisión fue hacer un cambio radical de un día para otro, por lo que desde varias semanas antes de la fecha de inicio empezamos a gastar todo lo que teníamos de embutidos, leche, yogures, queso, huevos, claras, carne y pescado. El día elegido para empezar fue un lunes, así que el sábado, con una lista de la compra bastante diferente a la habitual, nos fuimos de compras a un par de supermercados para hacernos con todo lo necesario.

Como suelo hacer con las publicaciones que se alargan mucho, la voy a dividir en dos partes. En esta primera quiero reflejar los aspectos generales a los que nos hemos enfrentado en el día a día, y en una segunda parte voy a intentar centrarme mas en los cambios personales que hemos observado como resultado del cambio. En definitiva, esas sensaciones en lo que respecta a mi, y en lo que respecta al resto de la casa (mi mujer y la niña). Mi caso difiere en poco al de ellas, en realidad solo en la cantidad de proteínas que debería consumir al día, ya que con los entrenamientos con pesas que hago 3 veces por semana si quiero progresar, aunque sea mínimamente, debería respetar esa cantidad de protes.

A LA HORA DE HACER LA COMPRA


He aquí uno de los cambios mas significativos. Es alucinante como al eliminar de la ecuación lácteos, huevos, carne y pescado, te sobra mas de la mitad del supermercado, y la compra se hace en mucho menos tiempo. Lo primero que hemos puesto en práctica es hacer la compra semanal de la verdura y la fruta en el mercado local, en vez de en el súper. Es mucho más barato, mas sano y encima consumimos productos productos locales.

El gasto es como mínimo un 30% menos que la compra habitual que hacíamos. Estamos yendo  el sábado por la mañana al mercado, y volvemos con un montón de verdura y fruta, igual con 10 kilos entre todo, y el coste medio viene siendo de entre 10 y 12 euros. El resto ya es cuestión de comprarlo en nuestro supermercado habitual, pero ya es lo mínimo (siempre refiriéndome a comida, claro está).

PRODUCTOS ESPECÍFICOS


De repente descubres productos como la Quinoa, Lino, Mijo, Trigo, Tofu, Espelta, Arroz integral, Pasta integral, Cous Cous, etc. que antes veías siempre de lejos, pero que ahora han pasado a estar en tu despensa... Ya es cuestión de lo que te quieras complicar innovando recetas, pero las posibilidades son infinitas.

Las legumbres son básicas y se deben consumir a diario ya que son una muy buena fuente de proteínas, y se pueden preparar de formas que ni imaginas. Ah!, y hay muchos mas tipos de los que crees.

Las especias, otra familia bastante olvidada que también se vuelve imprescindible. La mayoría de las comidas si no se cocinan con alguna especia que le de alegría quedan insípidas: Curry, Cúrcuma, Canela, especias árabes (Ras el Hanout), especias para fajitas y burritos, Comino molido... Hay mucho donde elegir.

Se me olvidaban los frutos secos y las semillas, también muy importantes, ya que aportan ácidos grasos Omega 3 entre otras cosas, y se pueden encontrar en las semillas de Lino, Chía y semillas en general y en frutos secos como las Almendras y Nueces.

CONSEJOS PARA NO VIVIR EN LA COCINA


Se podría decir que esta es la parte mas difícil de todo el proceso. Si no tienes curiosidad o no se te da bien la cocina, es un problema, porque hay miles de recetas alucinantes que no vas a probar. Y no creo que nadie aguante mucho comiendo todos los días lo mismo. Si bien es cierto que está comprobado que cualquier familia tiene como mucho 10 o 12 platos diferentes en su dieta y esas son las recetas que vamos rotando, aquí te lo vas a tener que currar un poco.

Es la parte que mas me ha agotado, ya que desde el primer día empecé a buscar recetas alternativas a lo que comíamos habitualmente: tortilla de patatas, albóndigas, potajes, hamburguesas, croquetas, postres... y eso supone pasar bastantes horas en la cocina. Si quizás el cambio hubiera sido paulatino, hubiera sido menos agotador, pero soy de los que cuando se mete en algo, se mete de cabeza.

Lo bueno es que a lo largo de este mes, he conseguido hacer y casi perfeccionar 19 recetas como para no aburrirme durante una temporada. Esta lista la iré ampliando, pero ya no hace falta pasar tanto tiempo en la cocina. Los consejos que puedo ofrecen en base a mi experiencia son:

  • Cuando te pongas a cocinar, hazlo para mas de una comida. Con esto me refiero a que si vas a hacer croquetas de mijo, no hagas 15 croquetas. Ya que te pones, haz el doble o triple y lo que no comas ese día al congelador y ya te estás quitando de cocinar para un par de comidas.
  • Yo cocino el fin de semana, normalmente el domingo, para tener por lo menos la comida del medio día de lunes a viernes. Es fácil. Haces un potaje de garbanzos que te dé para dos días, un sofrito de verduras para otros dos días (que luego los terminas justo el día que los vas a comer), y con eso vas servido hasta el jueves. El viernes preparas alguna pasta, por ejemplo, y listo. Las cenas sí son mas de hacer a diario, pero son mas sencillas que las comidas.
  • Cereales como el trigo, la espelta, el arroz integral, cous cous o similares, lo puedes cocer también en cantidad como acompañamiento para un par de comidas o tres, y tenerlo en el frigo ya que aguanta perfectamente.
  • Las legumbres las hago en la olla expres de medio kilo en medio kilo, tanto los garbanzos como las alubias o las lentejas. Cuando están en su punto, las paso por agua fría y las escurro. De ahí van al congelador en bolsas zip, y voy sacando conforme me hace falta. Solo hay que ponerlas en un poco de agua caliente y se descongelan en unos minutos.
UN GRAN DESCUBRIMIENTO: LOS "LÁCTEOS" DE SOJA


El primer cambio al que nos enfrentamos de cara fue a la leche y los yogures de soja. El cambio tuvimos que hacerlo paulatinamente, sobre todo con la leche. El truco era poner al principio, mitad de leche de soja, mitad de agua, lo cual lo rebajaba y suavizaba el sabor, que es un poco potente hasta que te acostumbras. Con el pasar de los días, fuimos subiendo la proporción de leche y bajando la de agua, y apenas una semana después, ya estábamos habituados a ella. Hasta tal punto que ahora la preferimos a la de vaca con diferencia. Y además, al realizar postres usando leche de soja, como por ejemplo el arroz con leche, quedan mucho mas cremosos, con un toque avainillado y un ligero sabor que por lo menos a mi me recuerda a la horchata. Decir que estos productos de soja son, de media, un 25% mas caros que los de vaca.

Para terminar con las bebidas de soja, añadir que cada supermercado tiene su marca propia, y he comprado de por lo menos cuatro diferentes (Carrefour, Día, Mercadona y Leclerc) y hay diferencias bestiales. Las que creo mas recomendables en lo que a ingredientes se refieren son las de Mercadona y Carrefour, sin apenas añadidos y con muy poca azúcar. Sin embargo las de Día y Leclerc tienen un sabor muy fuerte a vainilla y bastante azúcar comparado con las primeras.

Con los yogures, el amor fue casi instantáneo, ya que son bastante suaves y cremosos y están muy buenos, tanto los que llevan fruta añadida, como los postres de chocolate o de vainilla (los del Mercadona, por ejemplo).

HAY QUE RESPETAR LAS PROPORCIONES


Un aspecto importante al empezar con este tipo de alimentación es respetar tanto las cantidades como los tipos de alimentos que se aconsejan consumir. Me refiero a que, si por ejemplo, tienes que comer 4 piezas de fruta, no debes de saltártelo a la ligera, ya que al haber restringido la variedad de alimentos (recuerda que en tu frigo ya no hay lácteos, huevos, carnes o pescado) es importante cumplir para que no nos falte de nada.

Hay determinadas vitaminas, minerales y ácidos grasos, léase por ejemplo Calcio, Hierro, Zinc, Vitamina B12, Omega 3, etc. que son imprescindibles para un correcto funcionamiento del organismo y si privamos a éste de ellos, podemos tener un problema.

Una de las cosas que nosotros hacemos para cumplir con la fruta y las verduras es preparar para la merienda un batido (también conocido como smoothie) que cómo mínimo lleva 4 piezas de fruta, 2 porciones de Kale, Brócoli o Col, leche de soja y 2 cucharadas de semillas de lino. Y esto lo hacemos a diario, lo cual no quiere decir que un día por cualquier motivo no sea posible, pero procuramos evitar saltárnoslo.

Si estás interesado en empezar a comer de esta forma, deberías ver este vídeo. En el se explica en apenas 13 minutos las cosas a tener en cuenta a la hora de empezar con una dieta vegetal:


TAMBIEN HAY COMIDA BASURA VEGETARIANA


Si tenemos en cuenta que para que un producto sea vegetariano tan solo basta que no tenga nada que proceda de un animal, en el mercado podemos encontrar infinidad de comida procesada, dulces y demás que son considerados igualmente como comida basura por muy vegetarianos que sean. Que un día te apetezca comer algo de esto es normal, pero no se deben incluir alimentos de este tipo en la dieta como algo habitual o diario. Procura siempre huir de comidas procesadas. Si puedes, prepárala tú, y si un día no te queda mas remedio que comer porque no tienes otra alternativa, pues no pasa nada, pero no lo conviertas en algo habitual.

NO SEAS EXTREMISTA CON LA DECISION QUE HAS TOMADO


Desde el principio tuvimos claro que el motivo principal del cambio a una dieta vegetariana era la salud, y que por lo tanto se trataba de eliminar los productos que he mencionado de nuestro día a día, pero sin llegar por ello a caer en extremismos.

Con esto me refiero a que si un día sales a tomar algo con unos amigos, o si tienes una comida familiar y no te queda mas opción que salirte de lo estipulado, pues te sales y punto. Si te tienes que comer un trozo de carne, no te va a matar. Yo me centro, no en lo que me voy a comer en ese momento, sino en todo lo que he dejado de comer durante el resto del tiempo. Hay que adaptarse a cualquier situación si no quieres que se convierta en un problema.

COMO LO VE EL RESTO DE GENTE


Este es un punto delicado, ya que incluso yo mismo afirmaba tajantemente hasta hace apenas un par de meses que jamás sería vegetariano, siendo de los que piensa que hay que comer de todo y que lo contrario no es sano. Es cierto, pero mi percepción cambió cuando descubrí que lo que se supone que siempre nos han vendido como algo necesario y bueno, resulta ser todo lo contrario. Quien quiera ampliar información, que vea los documentales de los que hablo en la primera publicación, que está enlazada al principio de ésta.

A lo que me quiero referir en este punto es a cómo te sientes cuando le dices a alguien que has empezado a ser vegetariano y notas que te miran de soslayo, con los ojos muy abiertos pensando, "este tío está loco"... Te das cuenta que a veces es mejor no decir nada, porque sin darte cuenta empiezas a dar explicaciones que en el fondo no sirven de nada. Es sencillo, yo no me meto con lo  que tú comes y lo respeto, así que haz tu lo mismo conmigo y todos contentos :)

No quiero alargar mas esta primera parte, solo deciros a los que hayáis llegado hasta aquí (que no creo que seáis muchos), que si leéis la segunda parte de estas conclusiones comprobaréis los cambios reales que han supuesto para nosotros el hecho de haber estado siguiendo una dieta vegetariana durante un mes.

ENTRADAS RELACIONADAS:

- De carnívoros a vegetarianos: ¿Moriremos en el intento?
- De carnívoros a vegetarianos: Sensaciones personales (y II)

miércoles, 27 de septiembre de 2017

(Receta Vegetariana) Tortilla de patatas sin huevo


Durante éste último mes el blog está un poco monotemático, prácticamente todas las entradas son sobre recetas vegetarianas que estoy probando. Tengo tal cantidad de ellas, que me resulta difícil ponerme con otros temas. Pero bueno, al fin y al cabo es información que considero interesante compartir. Ya vendrán tiempos mejores... o cuando menos, mas variados! :-P

Hoy traigo como invitado a un clásico de nuestra gastronomía: la tortilla de patatas. La verdad es que cuando me dijeron que se podía hacer sin huevo me costaba bastante creer que quedaría algo decente . A una receta tan sumamente sencilla y con solo 3 ingredientes, a cual mas básico, si le quitas uno de ellos es fácil que te la cargues. Pues va a ser que no. Aunque al principio nos costó cogerle el punto, después de haber hecho 3 ó 4, ya podemos decir que salen perfectas, y que no tienen nada que envidiar a las clásicas. 


La pregunta del millón es: ¿que ingrediente utilizamos como sustituto del huevo?. Pues muy sencillo, la harina de garbanzo. El truco está en las cantidades, ya que si te pasas, sabe demasiado a garbanzo, y ya no mola. La harina de garbanzo debe cumplir con la función de dar consistencia y aglutinar el resto de ingredientes, e intentar a la vez que no aporte mucho sabor. Pero no nos engañemos, que algo sí que sabe, aunque es un tema fácilmente solucionable al acompañarla, aunque solo sea de ensalada, y apenas se nota.

Ingredientes (para 4 personas):

  • Aceite de oliva virgen extra
  • 600-700 gramos de Patatas
  • 1/2 Cebolla grande o una mediana
  • 110 gr. de Harina de garbanzos 
  • 220 gr. de Agua
  • 1 taza de Agua (250 mililitros)
  • Sal al gusto
Preparación:

Lo primero de todo es pelar las patatas, lavarlas y hacer laminas finas, como de 2 ó 3 mm de grosor. La cebolla la cortamos muy picada, y la ponemos junto a la patata en un escurridor, donde les añadimos algo de sal.

La versión que nosotros hacemos es la ligera, donde las patatas no las freímos, sino que las cocemos junto con la cebolla. Para ello, ponemos un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén anti adherente a fuego fuerte, y ponemos la cebolla y las patatas, todo junto, durante unos minutos para que empiecen a dorarse, removiendo con frecuencia para que no se peguen. 

En ese punto, añadimos la taza de agua, no los 220 gr., solo los 250 ml. de la taza, removemos un poco, y tapamos la sarten. procurando remover con cuidado de vez en cuando para que no se peguen. En cuanto empiece a hervir, bajamos el fuego a la mitad y hay que dejar que se vayan cocinando, que estén blandas pero sin que se destrocen, moviéndolas con cuidado de vez en cuando.

Mientras tanto, en un bol grande, ponemos los 220 gr. de agua y los 110 gr. de harina de garbanzo, y los mezclamos bien con una varilla. Volvemos a añadir un poco de sal.

Cuando las patatas estén tiernas, las pasamos a un escurridor para quitarles el agua, y de ahí, lo añadimos junto a la harina de garbanzo con el agua. Las mezclamos bien, ponemos un poco de aceite a la sartén a fuego bajo (2 de 6, por ejemplo) y lo echamos todo. Aplanamos un poco por arriba y dejamos que se vaya haciendo. 

Conviene utilizar una paleta de plástico para ir separando un poco los bordes (en caso de que se pegaran), y en cuestión de unos minutos, la tortilla debería estar totalmente despegada. Miramos un poco por debajo, hasta que que haya cogido color, en ese punto, le damos la vuelta con un plato o un vuelve tortillas, y repetimos el mismo proceso. Le damos las vueltas necesarias para que se dore por ambas caras pero que no se queme, ¡ojo!, que quedaría muy seca.

Y ya está lista para comer, acompañada de lo que mas os guste: un poco de veganesa, salsa de tomate, etc..


lunes, 25 de septiembre de 2017

(Receta Vegetariana) Hamburguesas o albóndigas de lentejas


Estas son las primeras hamburguesas y albóndigas sin carne que hice, y salieron realmente buenas. Además, aquí tenemos un excelente ejemplo de como matar dos pájaros de un tiro: añadir proteínas por medio de legumbres y sustituir un clásico en cualquier casa: las hamburguesas. Además estoy seguro que si tenéis niños en casa, les gustarán.

El problema que se presenta cuando haces hamburguesas sin carne es la consistencia de las mismas, que suelen quedar mucho mas frágiles y blandas por lo que se debe utilizar algún ingrediente a modo de aglutinante, como puede ser harina (en cualquiera de sus muchas variantes), pan rayado o incluso patata

Hay quien dice que metiéndolas al frigorífico un par de horas gana bastante consistencia, pero no tengo muy claro que eso funcione realmente. Lo que suelo hacer yo es aprovechar ya que me pongo y hacer una buena cantidad, dejo las que vayamos a cenar ese día, y el resto las congelo. Cuando mas adelante queremos comer de nuevo, las saco un rato antes del congelador, y en un rato se descongelan, procurando que queden un poco rígidas, y directamente a la sartén, ya que como no hay nada crudo en la masa, solo es dorarlas.


Las hamburguesas o albóndigas son una receta que da mucho juego para experimentar con las distintas legumbres, harinas y verduras que hay, y así ir probando hasta dar con nuestra combinación preferida.

Ingredientes (para 6 hamburguesas ó 15 albóndigas aprox.):

  • 570 gr. de Lentejas cocidas caseras o de frasco
  • 150 gr. de cebolla (1 mediana)
  • 100 gr. de zanahoria rayada
  • 10 gr. de aceite
  • 2 dientes de ajo
  • 135 gr. de patata rayada (2 medianas)
  • Comino
  • 50 gr. de harina de avena + 
  • 50 gr. de harina de avena para empanar las albóndigas (el empanado es opcional)
Preparación:

En una sartén ponemos las zanahorias rayadas, y la cebolla y los dientes de ajos muy picados, salpimentamos y sofreimos. Cuando esté listo, reservamos.

En un bol grande ponemos las lentejas cocidas y las machacamos con un tenedor, procurando que queden trocitos, ya que si no parece puré. Añadimos el sofrito, y mezclamos bien. Ahora añadimos la patata rayada y la harina de avena, y volvemos a mezclar. Ponemos el comino, rectificamos de sal, y una vez esté todo bien mezclado, vamos formando las hamburguesas o las albóndigas.

Para las hamburguesas, las hacemos en una sartén a fuego medio/alto con un poco de aceite de girasol.

Para las albóndigas, las empanamos con la harina de avena si queremos, y las metemos al horno, a 200º hasta que se vayan dorando, momento en que les damos la vuelta. Cuando estén listas, las sacamos a una olla, donde le añadimos salsa de tomate casera y calentamos a fuego bajo para que se integren bien con el tomate.

lunes, 18 de septiembre de 2017

(Receta Vegetariana) Lasaña vegetal con tofu y boniato



Aquí traigo otra receta que vi en un documental llamado «Engine 2 Diet», dónde un bombero (que curiosamente resulta ser hijo de uno de los protagonistas de Forks over knives, documental cual hablé en esta entrada), enseña a dos familias a empezar a llevar una dieta vegetal saludable: desde revisar su frigorífico y su despensa hasta hacer varias recetas en sus respectivas casas, pasando por acompañarlos al supermercado para hacer su primera compra vegetariana. En mi opinión el documental tiene poco interés, ya que solo se limita a lo que he dicho, enseñarles a comprar y a cocinar un par de recetas, poco más. Lo lógico sería que los volviera a visitar un tiempo después para ver los resultados, pero nos hemos quedado con las ganas.

Bueno, a lo que realmente interesa, que es la receta. El susodicho bombero hizo una lasaña que me llamó la atención, y aunque no da cantidades, me fijé en como la preparaba, y la he hecho a mi estilo, y solo puedo decir que salió espectacular. Así la hice:

Ingredientes (para 4 - 6 raciones):

  • 1 Cebolla grande
  • 2 dientes de Ajo
  • 1 Pimiento Rojo
  • 1 Pimiento Verde 
  • 1 Calabacín mediano
  • 1 Berenjena mediana
  • 2 Zanahorías 
  • Placas de Lasaña
  • 1 Boniato grande
  • 250 gr. de Tofu duro chino
  • 250 gr. de Tomate frito casero
  • 2 Tomates medianos
  • Falso queso parmesano (ver receta aquí)
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Leche de soja
  • Sal y pimienta
Preparación:

Vamos a empezar por poner a cocer el boniato en rodajas, hasta que esté blandito, momento en el que lo sacaremos a un bol, donde le añadiremos un poco de leche de soja y lo machacamos con un tenedor para que tenga una textura algo mas ligera.

Picamos la cebolla y los ajos, y los ponemos en una sartén grande con un poco de aceite. Vamos dejando que se dore. Picamos en cuadritos la zanahoria y los pimientos, y los añadimos al sofrito. Salpimentamos. Removemos de vez en cuando y si es necesario, añadimos un poco de agua para que no se peguen a la sartén. Cuando la zanahoria esté ligeramente tierna, añadimos el calabacín y la berenjena en dados, y volvemos a añadir un pelín de agua. Tenemos que ir removiendo y añadiendo agua hasta que esté todo tierno. Apartamos del fuego, desmenuzamos con las manos el tofu y lo añadimos al sofrito de verdura, removiendo y mezclándolo todo muy bien.

Mientras, ponemos agua con sal en una olla a hervir, y cuando esté, vamos añadiendo las placas de lasaña de una en una. Para un molde rectangular mediano he necesitado 12 placas. Cuando estén al dente, las pasamos a un bol con agua fría, y de ahí a un trapo limpio y seco donde las dejaremos unos minutos.

En el fondo del molde ponemos una capa de tomate frito casero, y encima 3 placas de pasta cubriendo el fondo (o las que sean necesarias). Ponemos un tercio del sofrito bien distribuido, un poco de tomate por encima y otra capa de pasta. Ponemos otro tercio del sofrito, otro poco de tomate y otra capa de placas de lasaña. Añadimos el resto del sofrito, un poco de tomate y encima de todo, el boniato que teníamos reservado, procurando que quede bien extendido por toda la superficie. Ponemos las 3 últimas placas de lasaña, otra pequeña capa de tomate frito, y encima de este los dos tomates naturales en rodajas, a modo de cubierta. Espolvoreamos con el falso queso parmesano y cubrimos el molde con papel de aluminio. Al horno precalentado a 190 grados unos 30 minutos, pasados los cuales, retiraremos el papel de aluminio y lo volvemos a meter otros 10 minutos subiendo un poco la temperatura para que se dore el falso queso parmesano.

Ya solo queda cortar y servir. Salen 4 raciones bien grandes, o 6 algo mas moderadas. Hay que comerlo recién salido del horno.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

(Receta Vegetariana) Croquetas de mijo con curry


He aquí unas croquetas relativamente rápidas de preparar, que tienen un sabor y una textura espectacular. Es la primera receta que hacemos usando este cereal, pero que al parecer da mucho juego. Vamos al lío.

Ingredientes (para 24 croquetas aproximadamente):


  • 100 gr. de Mijo
  • 1 Cebolla mediana
  • 1 Zanahoria grande
  • 1 diente de Ajo
  • 40 gr. de Pan rayado 
  • 300 ml. de Agua
  • Sal y pimienta
  • 1/2 cc Curry
  • 1/2 cc Comino
  • Pan rayado para rebozarlas
Preparación:

Lo primero es cocer el mijo. Para ello ponemos una olla con 300 ml. de agua al fuego, añadimos sal y cuando hierva, echamos el mijo. Hay que removerlo de vez en cuando para que no se pegue. Si vemos que se está quedando sin agua y está duro aun, añadimos un poco mas de agua.

Mientras se cuece el mijo, picamos la cebolla muy fina, y la zanahoria la rayamos. Ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén y sofreímos la cebolla con el ajo y la zanahoria. Si se empieza a pegar, añadimos un poco de agua, hasta que el sofrito esté listo.

Cuando veamos que el mijo ha dejado de estar duro, lo pasamos a un colador y dejamos que escurra el poco agua que tenga, PERO SIN LAVARLO BAJO EL AGUA DEL GRIFO. Ahora lo añadimos al sofrito, mezclamos bien, corregimos de sal y añadimos el curry y el comino. Añadimos también el pan rayado, para darle un poco de consistencia a la masa de las croquetas, lo mezclamos todo bien y dejamos la masa enfriar en un plato llano, bien extendida.


Ahora solo falta darles la forma de croqueta que mas nos guste, pasarlas por un poco de pan rayado, y freír con muy poco aceite en una sartén. Solo hay que dejarlas que se doren un poco, dándoles la vuelta de vez en cuando. En cuanto veamos que alcanzan ese punto dorado, las sacamos a un plato y las ponemos sobre papel de cocina.

jueves, 7 de septiembre de 2017

{Serie} Un idiota de viaje (An idiot abroad, 2010)


Aquí tenemos otra de esas series que podríamos considerar como extraña o «alternativa». Esta la descubrí por casualidad mientras echaba un vistazo por la categoría Documentales de Netflix. Leí la descripción y me llamo la atención. Y puse el capítulo 1... eso si, está subtitulado.

Dos productores deciden mandar a conocer mundo a un tipo inglés bastante básico y corto de miras llamado Karl Pilkington. Estos dos productores son Ricky Gervais y Stephen Merchant, ambos ingleses también. Ricky Gervais es bastante conocido por ser un escritor/presentador que ha tenido diferentes programas estilo show, y ha escrito entre otras, series como The Office, en la que Stephen Merchant también trabajó junto a éste compartiendo la escritura de guiones.

De izda.a dcha: Ricky Gervais, Karl Pilkington y Stephen Merchant
En la primera temporada pretenden que Karl visite algunas de las maravillas del mundo, como el Cristo Redentor de Rio de Janeiro, las Pirámides de Egipto o la Gran Muralla China entre otros, con la finalidad de que se empape de las diferentes culturas y amplíe un poco su cerrada manera de ver las cosas. Lo cierto es que Karl es un tío un poco corto en todos los sentidos, un inglés bastante cerrado, sobre todo en lo referente a la comida y a las relaciones sociales, y lo que tanto Ricky como Stephen hacen es putearlo y organizarle visitas alternativas a lugares y con personas con las que saben que Karl no va a empatizar.

Eso y alojarlo en los peores hoteles, o hacerle comer platos típicos de cada lugar que no suelen ser lo que se dice típicos. Karl se va encontrando cada poco un marrón que le van preparando y le van notificando o a través de sms, llamadas o mediante un mensaje en el contestador.

La serie no es que tenga nada especial, ya que aportar no aporta mucho, pero es entretenida y te hace reír con las ocurrencias del personaje en cuestión. Algunas de las disertaciones que hace Karl sobre lo que le va pasando te hacen soltar una carcajada, ya que tiene una peculiar opinión sobre las cosas, con la que en algunas ocasiones hasta me he sentido identificado.

En fin, un tío simple al que mandan a hacer viajes a lo largo y ancho del planeta, al que putean para reírse a su costa, pero que con la tontería ha visitado medio planeta, ya que van por la tercera temporada. Yo creo que en el fondo, de tonto no tiene un pelo.

Aquí dejo un ejemplo para que juzguéis vosotros mismos:


martes, 5 de septiembre de 2017

Humo líquido o aroma de leña


He aquí un nuevo descubrimiento: el humo liquido o aroma de leña. Lo descubrí viendo recetas de hamburguesas de lentejas, garbanzos y similares, donde lo usan para aportar a la hamburguesa el sabor a leña o humo típico de las hamburguesas a la parrilla.

Se le dan otros muchos usos: para preparar carnes, pescados, y en general cualquier alimento al que le quieras dar ese toque a humo o leña. En realidad, no tiene un uso especifico, queda a la imaginación de cada cual.

En general este tipo de productos no son fáciles de encontrar, y al final hay que terminar por ir al Corte Inglés y ver si hay suerte. En este caso leí en un foro que un usuario lo había conseguido en la tienda Taste of America, y da la casualidad que en León hay una de ellas. Ya conocía esta tienda desde que la abrieron, y la verdad es que es una pasada. Suelo ver bastantes vídeos de youtubers americanos, sobre todo de recetas fitness, y siempre me ha asombrado la cantidad de productos de que disponen allí y que aquí ni siquiera conocemos. Tan solo hay que ver un supermercado cualquiera (he pasado los primeros 17 minutos para llegar hasta donde hablan de la zona de comida):


Siempre que voy en busca y captura de algún producto como el humo líquido del que hablo hoy me acuerdo del tema de los supermercados, y me cabrea, porque aquí estamos superlimitados.

Volviendo al tema del humo líquido, decir que lo empezaré a probar en recetas de hamburguesas y ya iré experimentando con el. Quizás sea el toque que les falta a las burguer sin carne que estoy preparando últimamente.

Y por último, comentar que he encontrado la forma de preparar tu propio humo líquido, pero aparte de necesitar chismes que no tengo, me da un poco de acojone, porque una de las cosas que hacen para poder vender este producto es eliminar todas las toxinas que se supone aporta un ahumado natural, y no me da mucha confianza hacerlo de forma casera, cuando total, por 3,5 euros que vale te quitas todo el proceso (también lo he encontrado en Amazón por algo mas), que viene a ser éste:


Si os gusta probar cosas nuevas y experimentar en la cocina, os recomiendo que os deis una vuelta por un Taste of America, si lo tenéis en vuestra ciudad claro. Seguro que encontráis un montón de productos interesantes.

lunes, 4 de septiembre de 2017

(Receta Vegetariana) Pan de pita relleno de falsa carne picada


Aquí tenemos otra receta de esas en las que se intenta emular el ingrediente principal, en este caso la carne picada, con otro de procedencia vegetal, en este caso, la soja texturizada. Ya lo he dicho en otras ocasiones, y lo vuelvo a repetir: obviamente el ingrediente falso que usamos en estas recetas no es igual al original en lo que a textura y sabor se refiere, pero se asemejan mucho en la mayoría de los casos si sabemos usar bien las especias. Al final, sólo es cuestión de hacer un par de pruebas hasta dar con la mejor forma de cocinar estos sustitutos o como yo los llamo, ingredientes falsos.

Vamos con unos panes de pita rellenos de falsa carne picada. Se trata de una receta muy sencilla y rápida de preparar.

Ingredientes (para 6 panes de pita):

  • 1 Cebolla mediana
  • 1/2 Pimiento verde
  • 1/2 Pimiento Rojo
  • 50 gr. de Soja texturizada en grano pequeño
  • 6 Panes de pita
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Especias para fajitas
  • 1 Tomate mediano picado en daditos
  • Salsas al gusto: veganesa, barbacoa, picante, etc.
Preparación:

Hacemos un sofrito de cebolla con el pimiento rojo y verde como siempre.

En un bol, ponemos los 50 gr. de soja texturizada, y echamos agua hirviendo para rehidratarla, un par de dedos por encima de la soja, ya que cogerá volumen al rehidratarse. Lo dejamos en agua 3 o 4 minutos, y sacamos a un colador para escurrir bien todo el agua. Si es necesario, apretar la soja con una cuchara para sacar bien el sobrante de agua.

Añadimos la soja texturizada al sofrito, removemos bien, salpimentamos y le ponemos las especias que queramos, por ejemplo la de las fajitas. Dejamos que se vaya haciendo la soja con el resto, removiendo con frecuencia para deshacer bien los granos de ésta última. Cuando esté listo, apartar del fuego.

Calentar el pan de pita en el tostador, abrir y rellenar con la falsa carne picada, añadir un poco de tomate en daditos, la salsa elegida, y a disfrutar.