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martes, 18 de junio de 2019

(Filos) Piedras de Afilar: "A pedra das meigas"

 

Todo aficionado a los cuchillos, ya sean de cocina o para el campo, y a las navajas y similares, tarde o temprano acaba por adentrarse en el mundo del afilado, ya que una cosa va ligada a la otra de forma indiscutible. Lo que inicialmente se soluciona con una piedra de afilar de las de toda la vida, de las que se pueden comprar en la ferretería del barrio, puede llegar a convertirse en algo ligeramente mas complicado y con bastantes más matices.

Allá por febrero de 2.011 comencé a indagar y descubrí que había un mundo de posibilidades mas allá de la citada piedra de la ferretería. A través de un foro (del que actualmente ya no soy usuario), coincidí con Eduardo Beltrá, un experto del mundo del afilado a la par que apasionado, gracias al cual descubrí A PEDRA DAS MEIGAS, unas piedras naturales que él mismo fabrica y distribuye.


Por aquel entonces decidí comprar uno de sus juegos de piedras de afilar, cuyo precio, todo hay que decirlo, excedía bastante de lo que costaba una piedra normal y corriente. Y así fue como llegó a mis manos el set de tres piedras de afilar al agua, algo que por aquel entonces no sabía ni que existiera, ya que solo conocía el afilado tradicional en seco.


El set estaba compuesto por tres piedras, con unas dimensiones de 15 x 5 x 1,8 cm. cada una. La primera, la de vaciar tiene un grano (grit) de 700, la afinar de 1200, y la de pulir, la última, de 4000. Además, como usuario que era de aquel foro, me regaló una pequeña piedra de grano 1200 (para afinar) de reducido tamaño, ideal para llevarla en la mochila en las salidas al campo. El set se completaba con una pequeña alfombra antideslizante para fijar las piedras a la mesa y evitar que se muevan.

Ocho años después, son las piedras que sigo utilizando y además, estos últimos días he querido actualizarme un poco en todo esto del afilado y no salgo de mi asombro con las cosas que estoy descubriendo.


Respecto al foro del que hablaba antes, se trata de SUPERVIVENCIA Y NATURALEZA, un foro en el que participé activamente durante bastante tiempo aun a pesar de las estrictas normas (en muchos casos sin sentido), pero que tras un periodo de inactividad, los administradores decidieron darme de baja.

En fin, aquí dejo un vídeo sobre las piedras en cuestión:


lunes, 17 de junio de 2019

(Bonsais) Ficus Benjamina (normal y variegado)



Los ficus son una de las plantas más recomendadas, junto con los Olmos Chinos, para iniciarse en el mundo del bonsai. Su resistencia y la facilidad de adaptación que tienen los hace perfectos para los novatos.

Al ficus benjamina también se le conoce como Matapalo, y son plantas perfectas para ambientes interiores, donde aunque necesitan bastante luz, no requieren obligatoriamente sol directo. De ambiente cálido, no se llevan muy bien con las heladas.

Ficus benjamina, digamos, básico

Recientemente he comprado dos ficus benjamina, uno normal y el otro variegado (el de la foto que encabeza la publicación). La única diferencia entre ambos es el color de las hojas, siendo totalmente verdes las del benjamina normal, y verdes con los filos en el mismo color, pero más claro, las del benjamina variegado. Cuando son ejemplares pequeños, suelen tener un tutor para que no se tuerzan al crecer.

Aunque cuando las compré ya estábamos fuera de la época idónea para los trasplantes, decidí trasplantarlos los dos igualmente, ya que venían en un sustrato malo no, lo siguiente. Y los pasé los dos a coladores, para acelerar un poco el crecimiento, con akadama y kiryuzuna.

Ficus benjamina, ya trasplantado

Ficus benjamina variegado, en su colador
En el momento de escribir esto, ya llevan algo más de un mes en sus coladores, y no han mostrado signos de rechazo al trasplante, así que ahora solo queda regarlos, abonarlos... y esperar que crezcan.

jueves, 13 de junio de 2019

(Pan Casero) Hogazas de 6 harinas (Nº 19)


Hacer un pan con 6 o 7 tipos de harinas me llamaba mucho la atención, y con lo que me gustan los experimentos, ésta ha sido mi siguiente hornada. El trigo sarraceno me lo trajeron de Francia, y es la primera vez que utilizaba este tipo de harina. El resto de harinas, todas muy normales, se pueden encontrar fácilmente. La miel la añadí con la intención de aportar un poco de dulzor de fondo, así como para ayudar a la fermentación, aun a pesar de la gran cantidad de harinas integrales que lleva.

Ingredientes (para 2 hogazas de 750 gr.):

  • 150 gr. de Harina de trigo
  • 150 gr. de Harina de espelta integral (Mercadona)
  • 150 gr. de Harina de trigo sarraceno
  • 150 gr. de Harina de centeno integral
  • 150 gr. de Harina integral de trigo
  • 75 gr. de Harina de maíz
  • 550 gr. de Agua
  • 250 gr. de MM de centeno
  • 30 gr. de Miel
  • 15 gr. de Sal
Preparación:

El proceso es mas o menos el de siempre, aunque voy jugando con los tiempos, tanto de autólisis como de reposos y pliegues.


Empezamos, como siempre, por mezclar en un bol el agua, la MM, las harinas, y la miel. Mezclamos bien, en mi caso con la parte de atrás de una cuchara de madera y tapamos con un gorro de ducha o con film transparente, y dejamos en AUTÓLISIS durante 1 hora y 45 minutos.


El siguiente paso es añadir la sal. Para ello, mojamos ligeramente la mesa y sacamos la masa del bol. La extendemos y distribuimos la sal por encima. Con la rasqueta hacemos incisiones en la masa, provocando que la sal se introduzca bien en ella, y plegamos como si fuese un sobre.

Acto seguido, hacemos un AMASADO FRANCÉS durante un par de minutos, dejamos 10 minutos de reposo, y volvemos a amasar durante otro par de minutos.

Pasamos la masa al bol, previamente aceitado, en el cual la dejaremos durante 2 horas, tapado con un gorro de ducha, y haciendo pliegues cada 30 minutos.


Sacamos la masa a la mesa ligeramente enharinada, dividimos con la rasqueta en dos partes iguales y formamos, para posteriormente pasar a los dos cestos, los cuales cubriremos con un paño, meteremos en una bolsa, la cerraremos y los meteremos a una fermentación en el frigo durante 20 horas.

Sacamos la masa a la tabla que nos facilitará su introducción en el horno, retiramos parte de la harina sobrante y greñamos.

El horno estará precalentado a 250º con la piedra dentro y con las piedras para el vapor en una bandeja y en el suelo del horno. Metemos el pan, echamos medio vaso de aguar hirviendo sobre las piedras volcánicas e inmediatamente cerramos la puerta y apagamos el horno.


Pasados 15 minutos, retiraremos la bandeja con las piedras, y volveremos a encender el horno, con las resistencias de arriba y abajo, y a 220º, durante unos 35 minutos, hasta que el pan esté listo.

Dejar enfriar sobre una rejilla y listo.

NOTAS: Como decía, nunca había utilizado la harina de trigo sarraceno, y he descubierto que se trata de una harina con bastante carácter, de la que no se puede abusar ya que proporciona al pan un sabor fuerte y contundente. Tampoco sabría decir si esto pueda deberse a la marca concreta que he usado, así que iré probando en mas ocasiones disminuyendo las cantidades para ver las diferencias.

lunes, 10 de junio de 2019

Mi mechero Zippo... 25 años después

Aunque a fecha de hoy pueden haber pasado 12 años desde que dejé de fumar, fueron casi 20 los que estuve enganchado al tabaco. Demasiados años. Pero no quería hablar de eso exactamente, sino de un mechero que todavía conservo y que de vez en cuando saco de una caja metálica que tengo donde pasa los años sin inmutarse.

Se trata de un Zippo de los auténticos,,,, que incluso lleva grabadas mis iniciales y que se encuentra en perfecto estado y acomodado en una funda de cuero(también original) para transportarlo en el cinturón. Es probable que hoy día parezca algo pasado de moda, pero cómo últimamente se está poniendo de moda lo vintage, quien sabe.


Los mecheros Zippo nacieron en EE.UU., concretamente en Bradford (Pensilvania) allá por el año 1932, y se caracterizan por estar garantizados de por vida, eso si, siempre y cuando cumplas con varios requisitos, a saber: utilizar SIEMPRE gasolina, mechas, algodón y piedras originales.

Aun recuerdo que, cuando alguien te enseñaba su Zippo henchido de orgullo, lo primero que se hacía era mirar el culo del mismo para comprobar si se trataba de una pieza original o no, aun sin saber exactamente que se miraba en muchos de los casos :). Examinando la base también se podía averiguar la fecha de fabricación del mechero, basándonos siempre en unas siglas grabadas a ambos lados del nombre.


Para aquellos poseedores de un Zippo original o para todo aquel que sienta curiosidad, aquí dejo una tabla con donde se reflejan los distintos códigos que permiten datar un Zippo. En mi caso, fue fabricado en Septiembre de 1.994, así que ya tiene sus buenos 25 años, y sigue estando como el primer día. 


Para terminar, me gustaría hacer mención a los trucos que se podían hacer con un Zippo, una suerte de malabares que tanto molaban (siempre y cuando te saliesen bien) como por ejemplo, abrir el mechero con un chasquido de los dedos, o encenderlo con un rápido movimiento sobre los vaqueros:


miércoles, 5 de junio de 2019

Bares, perros, y dueños con muy poca vergüenza


Esta foto la tomé este fin de semana en un bar de León capital, en una terraza llena de gente. Las sillas y los bancos que se pueden ver son de tela, no de plástico, menos las de la izquierda, que son las típicas sillas de terraza. También se puede apreciar como han subido a una silla a un perro, que se encuentra cómodamente sentado, y a sus pies, un bebedero portátil por si le da la sed. Aunque no se puede ver, en la silla en cuyo respaldo hay una chaqueta rosa, también hay sentado un perrito, algo mas pequeño que el de la derecha, y la silla también está tapizada con tela, no es de plástico.

La pregunta que me hago es: ¿cómo permiten este tipo de situaciones los responsables, encargados o camareros de bares como éste?. Y no es la primera vez que me encuentro con algo así, porque incluso he llegado a ver como sentaban a un perro en una banqueta alta de las que suele haber en las barras, y cómo la camarera, desde la parte de dentro de la barra, le iba dando trocitos de magdalena...

¿Nos estamos volviéndonos tontos o que?. Como ya he explicado en alguna que otra publicación, no estoy en contra de los perros ni de las mascotas, pero de lo que si estoy en contra es de que determinados dueños les den el mismo trato que una persona, de un igual, y que el resto tengamos que tragar, llegando a situaciones como la de la foto, donde somos el resto (los normales) los que tenemos que aguantar guarrerías como la que estoy contando. Pero aquí no termina la cosa, porque un momento después de capturar la imagen, el perro se bajó de la silla, y evacuó justo debajo del banco que se ve en primer plano, y por la cantidad que soltó, deduje que llevaba bastante tiempo sin echar una meadita... Inevitablemente y debido a la cuesta que había y a los caprichos de la física, la meada se dirigió hacia el fondo por debajo de la mesa. Otro momento memorable que le debemos en primer lugar a los responsables del bar, y en segundo lugar, al incivismo de la propietaria del perrito que no tuvo reparo ninguno en permitir que su perro hiciese sus necesidades allí mismo, junto al resto de clientes que intentábamos tomar una caña, pero que nos vimos obligados a aguantar dicha actuación magistral. Ah, y una vez aliviado (en este caso aliviada, que era un perrita), se volvió a subir a la silla... de tela.

En ese momento justo fue cuando decidimos levantarnos e irnos tras haber visto todo lo que teníamos que ver. Por mi parte, cada vez que me encuentro con algo así, no solo no vuelvo a ese sitio, sino que si me preguntan, advierto de lo que te puedes encontrar.

Y a esos propietarios como las de la foto, con evidentes signos de falta de educación y vergüenza, no puedo decirles que suban a sus perros a las sillas en su casa, porque si lo hacen en la calle, imagino lo que debe pasar en sus casas, pero a ver si entendéis que los demás no tenemos que comulgar con ruedas de molino y tragar con vuestros caprichos. Que tenéis un perro, no un hijo, y que a los perros no se les puede tratar como si fuesen hijos.

Y a los dueños, gerentes, encargados o camareros de aquellos bares que permiten este tipo de situaciones, me parece muy bien que no queráis perder la clientela con mascotas, pero que sepáis que muchos como yo, no volvemos a los sitios donde nos encontramos con este tipo de situaciones...

lunes, 27 de mayo de 2019

(Pan Casero) Muffins ingleses (sin MM) (Nº 17)


Otra receta curiosa es ést que vi en un programa llamado "Food Factory", y que me llamó la atención porque inicialmente al hablar de muffins pensé que se referían a magdalenas, pero en realidad se trata de unos panecillos que nada tienen que ver con las magdalenas, sino que mas bien se asemejan a los panecillos de hamburguesa.

De origen inglés, estos muffins, tradicionalmente, se suelen comer rellenos de queso, huevo y bacon. Además, no necesitan horno ya que se cocinan en una sartén, por lo que son muy rápidos de preparar. Una vez "horneados", se abren de una forma muy curiosa: pinchando con un tenedor por toda su circunferencia y separando ambas partes con el mismo tenedor. En la receta original llevan mantequilla, pero como no tenía, use margarina vegetal. Nos gustaron mucho, tanto por su sabor como por su textura.

Ingredientes (para aprox. 9 muffins):

  • 250 gr. de Harina de trigo
  • 5 gr. de Levadura fresca
  • 5 gr. de Sal
  • 15 gr. de Azúcar
  • 30 gr. de Mantequilla
  • 75 ml. de Leche
  • 75 ml. de Agua
  • 10 ml. de Aceite de girasol (para la sartén)
Preparación:

En un bol mezclamos la harina la sal, el azúcar y la levadura desmenuzada. Templamos la leche y el agua y lo vamos añadiendo al bol poco a poco. Deberemos mezclar bien hasta tener una masa homogenea.

Ahora tapamos el bol con film transparente y dejamos que duplique el volumen durante un par de horas.

Masa tras haber fermentado casi dos horas.

Sacamos el gas de la masa con la yema de los dedos y estiramos la masa sobre la mesa enharinada ayudándonos de un rodillo, hasta dejar la masa con un grosor de aproximadamente 2 cm.

Dividimos en 9 porciones con un molde redondo, o si no tuviesemos, con un vaso o similar, y colocamos cada muffin sobre papel de hornear, los tapamos con un paño y dejamos reposar durante 30 minutos.

Una vez cortadas y reposadas otros 30 minutos.
Calentamos una sartén a fuego medio/bajo y pincelamos el fondo con un poco de aceite de girasol. Vamos colocando los muffins, tapamos la sartén y dejamos durante 4 o 5 minutos (por eso el fuego no debe estar muy fuerte), hasta que se doren, momento en el que les daremos la vuelta y los volveremos a dejar otros 4 o 5 minutos, tapando igualmente la sartén.

Ya "horneados", dejando que enfrien un poco (algunos se me quemaron un poco).
A la hora de comerlos, pinchamos con un tenedor toda su circunferencia, y con el mismo tenedor, separamos ambas partes. En nuestro caso lo rellenamos como decía al principio, con huevo, queso y bacon, y lo cierto es que estaban espectaculares.

miércoles, 22 de mayo de 2019

(Bonsais) Arce Japonés (acer palmatum atropurpureum)


Comprar un bonsai de cierta edad es muy sencillo, pero cuando se quiere aprender es mucho más instructivo el empezar con uno lo más pequeño posible, y esto sería plantando desde semilla. Pero si lo hiciera así, podrían pasar años hasta llegar al tamaño idóneo para empezar a poner en práctica cualquiera de las técnicas necesarias.

El punto medio está en comprar arbolitos de poco tamaño, como es el caso de este arce japonés, un Acer Palmatum Atropurpureum, con el que por lo menos, puedes empezar por transplantarlo a los pocos días de tenerlo en casa e incluso, con la llegada del otoño y la caída de sus hojas, alambrarlo para comenzar a darle forma.

Este arce japonés, es originario (como su nombre indica) de Japón y de Corea del Sur. Es un árbol caducifolio, de un tamaño relativamente pequeño que suele vivir a la sombra de otras especies mayores, de ahí que no requiera mucho sol y lo que lo hace un buen candidato para tenerlo en casa, donde sol directo solo da durante el verano y apenas una hora por las tardes debido a la orientación (al norte) que tiene el edificio.

Según he podido averiguar es un árbol un tanto delicado. Por una parte, a la hora de regarlo, hay que tener cuidado con las aguas demasiado duras. Por suerte, he consultado las características del agua corriente en León y se trata de un agua blanda. Además, para que la coloración de las hojas sea lo más llamativo posible, es necesario sol directo moderado, pero su ausencia provocará una presentación de colores menos intensos que los ejemplares que si están expuestos a los rayos del sol.

A los pocos días de tenerlo en casa, hice un transplante de emergencia (ya que no era la época adecuada) a un colador, utilizando akadama y kiryuzuna en una proporción de 70/30. Las raíces no las toqué, y mantuve parte del sustrato original para evitar sustos innecesarios.

Así se encuentra a fecha de hoy, sin indicios de problemas de salud:


El siguiente paso será el abonado, el cual haré en breve con un abono japonés de liberación lenta llamado Joy Agris.

Habrá que estar pendiente de su progreso.

viernes, 17 de mayo de 2019

(Review) Cuchillos suecos: Morakniv y Bahco

Hace poco, en una visita relámpago a Toledo, concretamente al casco antiguo, encontré una cuchillería como pocas he visto. Estaba especializada en cualquier tipo de cuchillo imaginable, y tenía verdaderas joyas, ediciones limitadas a precios que te dejaban flipando, cuchillos únicos de cualquier estilo: bushcraft, cuchillos de cocina, ejemplares japoneses, de caza, etc.

No pude hacer ninguna foto porque estaba prohibido, pero pude hablar un rato con el dueño o dependiente, y me confirmó que tenian algunos ejemplares (entre los miles que había) que nisiquiera salían de las estanterías cerradas bajo cinco llaves. Lógicamente, la mayoría de lo que allí había no estaba a disposición de cualquier bolsillo, pero me llamó la atención un pequeño cuchillo de la marca Morakniv, de la que ya tengo alguno y cuyos filos son espectaculares.

La marca Morakniv, una compañía sueca, fabrica cuchillos de tipo escandinavo (entre otros), y hasta el año 2.009 se les conocía como Mora, pero pasaron a llamarse Morakniv a partir de esa fecha. Sus cuchillos se caracterizan por ser resistentes, baratos y de una calidad excepcional.

El cuchillo que me llamó la atención es el Morakniv Eldris Neck, un cuchillo diseñado para llevarlo colgado al cuello, con una longitud de hoja de 5,6 cm., una longitud total de 14,3 cm. y un peso de 80 gr. Su precio ronda entre los 30 y 35 €.

En la mano, acostumbrado a otros cuchillos, este parece perderse, pero mantiene el caracter de sus hermanos mayores pese a su reducido tamaño. Lo venden en varios formatos, tanto el cuchillo solo, como con un kit de "supervivencia", con un colgador para el cuello y un pedernal para encender fuego.

Versión con el kit de accesorios: colgante, cierre y pedernal
 No lo compré, y debí haberlo hecho, porque lo tenían a buen precio, pero así son las cosas.

Si hablo tan bien de los cuchillos de esta marca es por que tengo un par de ellos, y estoy super contento. El primero que compré, aunque no es Morakniv es del estilo, de hecho el fabricante, Bahco, también es sueco, y creo poder afirmar que la única diferencia es la calidad del acero utilizado.

El Bahco 2044 lo tengo prácticamente desde hace 10 años, y es el cuchillo que me acompaña siempre que salimos de acampada, o incluso cuando hacemos alguna barbacoa o comidas al aire libre. En todo este tiempo no lo he tenido que afilar, así que imaginad como será el filo. Su precio no suele exceder de los 10 €.

Bahco 1446
El otro que tengo, que sí es Morakniv, es el modelo Verde Companion MG, cuya hoja es de acero al carbono, y al igual que el Bahco, es una virguería. Lo compré al poco de tener el Bahco viendo los buenos resultados que me estaba dando. Su precio actual ronda los 20 €, aproximadamente.

Morakniv Companion MG
He aquí  un par de vídeos. El primero sobre el Bahco 2444:


Y el segundo, sobre el Morakniv Companion MG (en inglés):


Así que ya sabeis, si quereis un buen cuchillo, duradero y que sea un auténtico 4x4, no lo dudéis: Morakniv... o Bahco.

martes, 14 de mayo de 2019

(miniReceta) Patatas rápidas salteadas con ajo y perejil

Esto que estáis viendo es una mini entrada, porque últimamente ando escaso de tiempo y antes que no publicar o publicar de higos a brevas, he decidido escribir estas entradas rápidas.

Estreno sección con una receta muy sencilla que sirve de acompañamiento perfecto para muchos platos y que se prepara en menos de lo que canta un gallo.

Ingredientes: patatas, aceite de oliva extra virgen, sal, ajo picado y perejil picado.

  1. Abrimos una cerveza.
  2. Pelamos unas patatas y las troceamos en trozos de un bocado.
  3. Las metemos en una bolsa de plástico ligeramente mojadas. Cerramos la bolsa con un nudo y la pinchamos por un par de sitios con un cuchillo.
  4. Al microondas un par de minutos a máxima potencia. Abrimos el microondas, y sin sacar la bolsa, pinchamos con un cuchillo para ver si están listas. Con dos minutos no lo estarán casi seguro (a no ser que sea muy poca cantidad), así que las ponemos otro minuto, hasta que al pincharlas estén. Si no, otros 30 segundos más.
  5. Ponemos una sartén a fuego medio, con un chorreón de aceite de oliva.
  6. Abrimos la bolsa con cuidado de no quemarnos con el vapor y echamos las patatas en la sartén, con el aceite frío para que no salten. Ponemos un poco de sal.
  7. Removemos hasta que empiecen a dorarse.
  8. Ahora añadimos los ajos picados, y seguimos removiendo hasta que los ajos se hayan dorado.
  9. Apartamos del fuego y añadimos perejil picado al gusto, removemos de nuevo, y al plato.
Y listo. Más rápido imposible, y sirve para acompañar un montón de platos.

Salud!

Nota: el paso 1 es imprescindible, si te lo saltas, la receta no sale bien 😁😁😁

lunes, 13 de mayo de 2019

(Receta) Habas fritas con jamón


Las habas verdes no son muy conocidas en León, en otras zonas del norte no lo se, pero aquí no las he encontrado frescas en níngún sitio. Pero en Andalucía son muy típicas. Concretamente en Granada (cuando es temporada) aparte de como las voy a preparar hoy se suelen comer en fiestas como el día del patrón de Granada (San Cecilio), y se comen crudas y acompañadas de salaillas, un pan también típico cuyos ingredientes estrella son el aceite de oliva y la sal gorda, y cuya receta compartí no hace mucho y la podeis ver aquí.

Habas frescas. 
Tal y como las voy a cocinar es habitual que te las pongan también como tapa en muchos bares. Como en León no las he conseguido encontrar frescas, hay que tirar de otras opciones y por suerte las podemos encontrar congeladas en el Mercadona en dos formatos: tamaño normal y baby (o habitas). La diferencia, como se puede suponer, es el tamaño, siendo las baby además de mas pequeñas, mas tiernas.
Para los que como yo, no tenemos otra opción, la alternativa del Mercadona es mas que válida, así que vamos a ponernos manos a la obra.

Ingredientes (para 3 o 4 personas:


  • 1 Bolsa (450 gr.) de habas congeladas del Mercadona
  • 1 Paquete (100 gr.)  de tacos de jamón serrano
  • 1 Cebolleta mediana
  • Aceite de oliva virgen extra
Preparación:

Antes de empezar a cocinar, quiero hacer un par de puntualizaciones.

Puedes usar las habas congeladas normales o baby, pero si te decantas por éstas últimas, el tiempo al fuego será, obviamente, menor. Respecto al jamón, si prefieres comprar varias lonchas de un buen jamón, que sean de un grosor de unos 3 mm., no deben ser finas. Lógicamente, cuanto mejor sea el jamón, mas buenas estarán las habas.

Taquitos de jamón, fáciles de encontrar en cualquier super
Ahora si, al lio.

En una sartén ponemos un buen chorreón de AOVE, y éste si que debe de ser de calidad, ya que es el segundo ingrediente en importancia. Las habas tienen que salir un pelín aceitosas, porque si salen secas, no es lo mismo.

Con el aceite en frio, añadimos las habas y la cebolleta cortada, ni muy fina ni muy gorda, y encendemos el fuego a mitad de fuerza.

Dejamos que vaya cogiendo temperatura, removiendo cada poco. Seguimos así hasta que las habas empiecen a ponerse tiernas, pero estando pendientes, porque como se empiecen a arrugar habrá que añadir un pelín de agua y remover bien.


Cuando veamos que están medio hechas, añadimos un poco de sal, removemos bien e incorporamos el jamón en taquitos. Ahora ya es solo cuestión de paciencia. Las removemos cada poco y vamos probando hasta que las mas grandes estén tiernas.

Llegado este momento, retiramos la sartén del fuego y las dejamos reposar, pero que no se enfrien, porque aunque se pueden recalentar, recien hechas están mejor. Y como decía antes, no pueden quedar secas, tienen que estar un poco aceitosas.

Se suelen acompañar de uno o dos huevos fritos, un trozo de morcilla y otro de chorizo, pero con únicamente un huevo frito están de vicio.

Que aproveche!