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lunes, 18 de junio de 2018

Equipos de fabricación casera de cerveza TODO-EN-UNO


El primer y único kit de fabricación de cerveza que he tenido es el que compré en el año 2010, y desde entonces, con el paso de los lotes, lo he ido ampliando poco a poco. Ese primer kit incluía dos cubos de plástico de 23 litros de capacidad, con sus correspondientes grifos, los diferentes aparatos de medición necesarios y varios utensilios y accesorios. Con eso y una olla de 10 litros elaboré mi primer lote, uno en extracto que venía con el kit. Aquí están la Parte 1 y la Parte 2 de la entrada que hice sobre la primera cerveza que cociné, una Colne Valley Bitter.

A partir de ahí, fui ampliándolo poco a poco según iba necesitandolo: compré una segunda olla, varios cubos de plástico mas pequeños, un esterilizador y un árbol de escurrido para la limpieza y secado de las botellas, una bolsa BIAB para el macerado, un refractómetro, etc. y llegó el momento de hacer mi primera cerveza con grano en lugar de extracto (aquí podéis leer como elaboré mi primera todo grano)

Desde ese momento hasta el día de hoy, pocos cambios mas he hecho en mi equipo, y son unos cuantos los lotes que he cocinado. Con el paso del tiempo y la experiencia ganada, llega un momento en el que la renovación del equipo se hace obligádamente necesaria. En mi caso, al no disponer de espacio para dedicar en exclusiva a todo esto, me he visto obligado a usar, por poner un ejemplo, dos ollas para el hervido, en lugar de una grande, lo cual es bastante engorroso. Así que, llegados a este punto estoy planteándome muy seriamente hacer algunos cambios drásticos en todo el sistema.

Hará aproximadamente un año, y tras estudiar las posibles alternativas, se me presentó la posibilidad de sustituir las dos ollas para el hervido por una olla eléctrica de casi 30 litros de capacidad, y de comprar también una nevera ya preparada con grifo y sistema de filtrado para hacer un poco mas sencillo y eficiente el proceso de macerado. Pero al final la compra no progresó y desde entonces lo he tenido todo en pausa.

No ha sido hasta hace apenas un mes que no he vuelto a retomar todo el asunto, planteándome comprar ambas cosas, pero fue entonces cuando descubrí una opción que desconocía: los equipos completos y compactos todo en uno, con los que se hace casi todo el proceso. Pero antes de explicar en que consisten dichos equipos, creo necesario explicar, aunque sea brevemente, los partes mas importantes del proceso que hay a la hora de elaborar cerveza:

  • EL MACERADO: Es el primer paso, y consiste en la preparación del empaste, que es la parte en la que mezclamos las maltas con agua a determinada temperatura, y durante un tiempo concreto. El macerado se puede hacer de diferentes formas:
  1. En una olla (la misma que usaremos para el hervido posterior), donde intentaremos mantener a temperatura constante el empaste, y no es tarea fácil. Yo lo hago habitualmente dando toques de calor con la vitro y aislando bien la olla con una manta o similar para evitar el enfriamiento de la misma.
  2. También en una olla, pero mediante el sistea BIAB, que es utilizando una bolsa o malla donde colocaremos la malta, siendo el proceso exactamente igual, con la salvedad de que nos resultará mucho mas sencillo extraer y escurrir el grano una vez haya terminado el macerado.
  3. Usando una nevera portátil (de las de camping), modificada para añadirle un grifo y un filtro para extraer el mosto una vez terminado el proceso. Es un sistema económico y bastante eficiente.
  • EL HERVIDO: Para esta parte del proceso es necesaria una olla, y existen también diferentes alternativas:
  1. La opción mas normal es usar una olla de gran capacidad, en cuyo caso no se puede utilizar una vitro para hervir el mosto, sino que tendremos que usar un fuego de tipo paellera, de los que funcionan con butano.
  2. Otra posibilidad es utilizar dos ollas en lugar de una, como en mi caso ya que no tengo paellera ni butano, y hacer el hervido paralelamente en ambas, en este caso, en la vitro.
  3. La opción mas cara, es utilizar una olla eléctrica.
El resto de partes del proceso de elaboración no es necesario explicarlas para lo que nos ocupa en esta publicación, como por ejemplo el fermentado.

Habréis podido comprobar que ya sea eligiendo un método u otro de cada uno de los pasos como el macerado o el hervido, la acumulación de chismes es notable. Si dispones de un garaje privado, un local o similar, igual no hace falta que sigas leyendo, ya que aquí lo que pretendo plasmar es una alternativa para aquellos, que como yo, no disponemos de mucho espacio para dedicarle al asunto.

Bueno, pues aquí empieza la parte buena, ya que no hace mucho descubrí unos aparatos donde lo tienes todo en uno: en ellos puedes macerar, hervir, recircular y enfriar, y en un solo cacharro. Empecé a investigar y a consultar en foros sobre uno de estos aparatos, llamado Bulldog Brewer. Como se puede ver tanto en las fotos como en el vídeo, es una alternativa a tener en cuenta. Ocupa relativamente poco espacio, y todo va guardado dentro de la propia olla, con lo que te ahorras olla, nevera para el macerado, etc.

Bulldog Brewer, modelo sustituido por el Bulldog Master


Tras indagar un poco mas, encontré otras opciones en la misma línea, mas o menos en el mismo rango de precios, que comentaré un poco mas adelante. El proceso de elaboración es realmente cómodo con aparatos de este tipo, además de fáciles de limpiar y de guardar.

Otra marca que pone a nuestra disposición un equipo todo-en-uno de este tipo es Brewolution, una empresa danesa que pone a nuestra disposición su Brewster Beacon. Este modelo es bastante mas reciente y algo mas avanzado que la Bulldog Brewer, donde se mejora  la bomba, tiene tapa de cristal para poder ver el interior en cualquier momento, dispone de niveles en los laterales, etc.

La Brewster Beacon, de Brewolution
Display de la Brewster Beacon

He de decir que según he podido averiguar a última hora, Bulldog Brewer ha dejado de venderse como tal. Ha sido sustituido por un modelo superior llamado Bulldog Master, cuyo precio se dispara y se sale de lo que inicialmente tenía presupuestado, así que ambos modelos, tanto el antiguo como el nuevo, quedan fuera de la opción de compra.

Y por último, vamos a lo que importa, el precio. Todos estos aparatos rondan un precio que ronda entre los 350-450 euros aproximadamente. En el caso de la Brewster Beacon, hay dos posibilidades a la hora de comprarla: sin serpentín para el enfriado (400€), y con serpentín (475€). Tras hablar con uno de los distribuidores, me aclaró que el serpentín venía acompañado con los adaptadores necesarios para conectarlo al grifo, así como con los tubos de silicona. Hay mas modelos aparte de los dos comentados aquí, pero no dejan de ser clones de una manera u otra, como por ejemplo, los de la marca Klarsteiner.

Si nos paramos a pensar friamente, no deja de ser un desembolso importante, aunque claro, hay muchísimos hobbys que lo son igual, o incluso mas. También hay que tener en cuenta que no creo que sea una inversión para aquellos que empiezan a elaborar cerveza, sino que está pensada para gente que ya ha cocinado de la forma tradicional, que posee un conocimiento algo avanzado de todo el proceso y que quiere facilitarse tanto la tarea de fabricación, como la de almacenaje.

Los pros son los ya comentados, sobre todo el ahorro de espacio y la sencillez en el proceso al realizarlo todo en el mismo chisme. Estos aparatos están pensados para hacer lotes finales de alrededor de 26-28 litros máximo, pero también permiten hacer tiradas mas pequeñas, de 10 litros por poner un ejemplo.

En lo que a mi respecta, esto pensándome muy seriamente el ahorrar para comprar uno, concretamente el modelo de Brewolution, pero de momento, es algo que aun tiene que cuajar.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Mi primera cerveza todo grano - Pale Ale

Después de hacer varios lotes con extracto, que como decía es ideal para empezar en el mundillo del homebrewing, ya deberías haber averiguado si esto de hacer cerveza en casa es algo que realmente te gusta, o por el contrario, no termina de llamarte la atención.


En el caso de que te guste, vas queriendo más y más, y el siguiente paso lógico es pasar del extracto al grano. El extracto facilita mucho la tarea, ya que descarta varios pasos importantes, pero si quieres tener el control casi completo sobre el proceso, el salto al grano es inevitable. Pero claro, para ello, con el kit básico con el que hemos empezado nuestra andadura, nos quedamos cortos.

El proceso que tendremos que realizar a partir de ahora y que antes no era necesario con el extracto, es la maceración. En este punto del proceso es necesario tener el grano durante un tiempo determinado en agua a una temperatura determinada con la finalidad de extraer todos los azúcares presentes en el grano. Para llevar a cabo este proceso hay diferentes sistemas: con una termonevera con filtro, en un cubo de plástico bien aislado o con un sistema llamado BIAB (Brew in a bag), que es usando una bolsa de tela donde ponemos el grano y lo sumergimos en la propia olla, la que vamos dando toques de calor para mantener la temperatura necesaria durante el tiempo establecido. Este fue el método que elegí, ya que además era el mas económico y el que menos cacharros requería.

En mi caso, lo primero que tuve que hacer fue buscarme una olla mas grande que la que tenía de 8L, ya que para macerar (proceso que no tenía que hacer con el extracto) era indispensable. Aquí cometí el error de comprar una olla de 14L (10L reales) en vez de buscar del tirón una de 30L.


Como no dispongo de molino, tuve que comprar el grano ya molido, y el resto de ingredientes necesarios, como el lúpulo.

A partir, la elaboración solo difiere en un par de aspectos.

MACERACIÓN. En este nuevo proceso, debemos colocar el grano en una cantidad determinada de agua a una temperatura concreta y dejarlo, normalmente, 60 minutos. En ese tiempo, es importante que temperatura no baje mucho, por lo que tendremos que corregirla o bien calentando o bien añadiendo agua caliente. Al hacerlo con el metodo BIAB, ponemos el grano en el saco, lo cerramos, y lo llevamos a la olla donde ya tenemos el agua. Una vez pasado el tiempo estipulado, sacamos, escurrimos, y ya podemos pasar directamente al hervido.


HERVIDO. Esta parte del proceso es exactamente igual que con el extracto, excepto por el lúpulo, que deberemos añadir en diferentes momentos según queramos proporcionar amargor, aroma o sabor. 

El proceso de enfriado, priming y paso al fermentador, también es igual que con extracto.

En este caso hice una PALE ALE, con una receta muy básica ideal para los recién llegados al grano. Decir que me salió muy buena, y aguantó bastante tiempo en botella.

PALE ALE. DATOS FINALES:

Cantidad total de litros: 6,33L
Densidad Inicial: 1051
Densidad Final: 1010
Alcohol: 5,5%

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Así hice mi primera cerveza casera - Colne Valley Bitter (y II)

Vamos con la segunda parte (y última) del que fue mi primer lote años atrás, que era con extracto. Puedes leer la primera parte pulsando aquí.

Me había quedado justo en el comienzo de la segunda fermentación, la cual es importante para clarificar la cerveza y que no salga tan turbia y con muchos menos sedimentos. Está claro, como decía en otra ocasión, que la cerveza artesanal tiene una seña de identidad propia, y es esa turbiedad que le proporciona la levadura, pero creo importante reducirla un poco con esta segunda fermentación, por que no a todo el mundo le gusta así.

Bueno, vamos al lio que si no luego sale un post inmenso :)

PREPARACIÓN DEL PRIMING.  Lo primero que hice fue poner a hervir aproximadamente 20cl de agua para diluir la cantidad necesaria de azúcar con la finalidad de generar gas y espuma durante la maduración en la botella. Lo normal es poner entre 5 y 6 gr. de azúcar por cada litro de cerveza. A mayor cantidad de azúcar, mas gas se generará. Yo puse 5 gr./L y como tenía 23L, añadí al agua hirviendo 115 gr. de azúcar. Hay que diluirlo bien y después dejarlo enfriar.
   
LIMPIEZA Y ESTERILIZACIÓN DE LAS BOTELLAS Y RESTO DE MATERIAL. Mientras esperaba a que se enfriara, empecé a limpiar las botellas. Lo cierto es que esta ha sido la tarea mas laboriosa y pesada, ya que tuve que limpiarlas con agua y jabón, por fuera y por dentro (con un limpiabiberones que compré en un chino, por que el del kit era demasiado grande), y luego esterilizarlas con Chemipro OXI. Todo la preparación de las botellas para el embotellado me llevó alrededor de una hora y media.


Una vez lavadas con jabón y enjuagadas con agua corriente, el siguiente paso era esterilizarlas. Para ello hice uso del enjuagador rojo que se puede ver en la anterior foto. Si no hubiera sido por este pequeño cacharro, el proceso de lavado y esterilización se hubiera alargado bastante mas. Me alegro mucho de haberlo comprado, por que es realmente útil: tan solo hay que poner un poco de agua con Chemipro OXI e ir enjuagando botella tras botella, para después dejarlas escurriendo en un trapo limpio.
Lo que he decidido hacer para la próxima tanda de cerveza es ir limpiando las botellas de antemano (conforme las vaya gastando), con agua y jabón, y una vez escurridas, les pondré un film transparente para sellarlas. De esta manera, cuando llegue la hora de embotellar, únicamente tendré que quitarles el film transparente y esterilizarlas.


Por supuesto, también tuve que esterilizar todas las herramientas necesarias para el embotellado: tubo para trasvasar, tubo de embotellado, la paleta oxigenadora, etc...


EMBOTELLADO. Con todo listo, coloqué el cubo encima de la mesa para que me fuese mas sencillo el proceso de embotellado. Conecté el tubo al grifo, y al final del tubo, el tubo de llenado, y a embotellar. Esta parte se hace bastante rápida, la verdad.


Con todas las botellas llenas, tapé a rosca las de 0,5L (que son compradas en Lidl) y con la máquina de poner chapas cerré el resto de botellas de 0,33L (las de Alhambra 1925). Al final tuve un pequeño problema, ya que tenía 3 botellas de 0,5L que no tenían chapa, así que sobre la marcha, usé una botella de sidra de 0,75L. Desperdicié como 1L que quedó en el cubo porque ya no tenía mas botellas, así que tuve que deshacerme de él :(.

Aquí se pueden ver las botellas cerradas y colocadas en el armario cervecero. Arriba se pueden ver 3 botellas ya limpias y selladas con film transparente. Las 3 botellas del centro (sin contar la de sidra) las embotellé sin añadir azúcar para poder comparar cuando las pruebe.


Y aquí se puede ver el armario al completo. Compré el armario y lo tuneé poniéndole las baldas, y la última, la de color blanco, tiene un agujero para que asome el airlock y así poder colocar el cubo debajo (a la izquierda de la nevera) y dejarlo ahí fermentando sin que moleste por casa.


Ahora solo queda esperar un mes para probarla. Otra cosa que he descubierto es que en verano no creo que pueda preparar ninguna tanda, ya que las temperaturas son demasiado altas, así que ahora que tengo espacio en el armario, me estoy planteando si preparar la Muntons que tengo, aprovechando que todavía no hace calor.

COLNE VALLEY BITTER (BRUPAKS) DATOS FINALES:
Cantidad total de litros: 21,51L
Densidad Inicial: 1035 Densidad Final: 1012
Alcohol: 3,08%

lunes, 7 de noviembre de 2016

Así hice mi primera cerveza casera - Colne Valley Bitter (I)

Después de hablar un poco por encima de como entré en el mundo del Homebrewing (o elaboración de cerveza casera), tengo la intención de ir ampliando información sobre el tema y sobre como ha ido cambiando mi equipo. Este lote lo hice ya hace unos años, allá por el 2012, y la materia base usada fue extracto, no grano.

Tal y como comentaba en aquel primer post, empecé con un kit básico, pero aparte tuve que hacerme con varias cosas necesarias para poder hacer mi primer lote con extracto:

  • UNA OLLA: imprescindible para la cocción del mosto. Con independencia del tipo de cerveza que decidamos preparar, tenemos que ponernos en el peor de los casos en cuanto al tamaño, o sea, que si desde el principio nos hacemos con una buena olla, después no tendremos problemas. No sirven las de aluminio por que estropean el mosto. En mi caso, me hice con una comprada en los chinos de 8L, de acero, con fondo difusor (importante para vitrocerámicas) por 17,5€, pero de haberlo sabido me habría comprado directamente una de acero de 30L, por que meses después tuve que comprar otra de 14L.

  • UNA LENGUA DE SILICONA. Por 1€ compré una lengua de las que se usan para postres, pero seguro que en casa tenéis alguna dando vueltas. Para mi fue imprescindible a la hora de apurar el resto que quedó en las latas de extracto de malta, que tiene la consistencia de la miel. Si lo hubiese hecho con una cuchara, podía estar todavía con ello :D
  • CUCHARA O PALETA DE PLÁSTICO. Una cuchara, o similar de plástico (no sirve de metal) con una buena longitud es importante para poder mover el mosto sin quemarse los dedos, como me pasó a mi :D. Preferí no usar la paleta oxigenadora que viene con el kit para no estropearla.
Con todos estos detalles resueltos, vamos a empezar.

LIMPIEZA Y ESTERILIZACIÓN DEL MATERIAL. Metemos el cubo de fermentación y la tapa en la bañera, y lo limpiamos concienzudamente con esponja, agua caliente y jabón, y dejamos escurrir. Ponemos en el cubo 5L de agua caliente, y disolvemos 5 cucharaditas de café de Chemipro OXI. Cuando se haya disuelto el Chemipro, metemos dentro todos las herramientas que vamos a usar para la cocción: termómetro, la lengua o cuchara para sacar todo el extracto, la válvula de fermentación junto con la goma, la cuchara para remover el mosto, un vaso para preparar la levadura, etc. Las dejamos como 5 ó 10 minutos y luego sacamos todo y lo ponemos a escurrir, sin necesidad de enjuagar.



PASOS PREVIOS A LA COCCIÓN DEL MOSTO Antes de cocer el mosto, podemos preparar la levadura (Starter) poniendo 20 cl de agua a hervir. Cuando llegue al punto de ebullición, pasamos el agua al vaso que previamente hemos esterilizado y dejamos que se enfríe hasta llegar a los 27º que es la temperatura en la que la levadura empieza a activarse. En ese momento, echamos la levadura y sin removerla, tapamos el vaso con film transparente y la dejamos aparte.
 


Otro paso previo al proceso es calentar las latas de extracto para que sea manejable, ya que se trata de una especie de sirope muy pegajoso y pesado. Lo mejor es llenar un cubo o el mismo fregadero con agua caliente y dejar las latas dentro durante 15 o 20 minutos.



COCCIÓN DEL MOSTO. Si la olla que tenemos es de 10L, la llenamos con 4L de agua y la ponemos a hervir (si fuera de 8L, llenar con 4L o incluso 3,5L, ya que con 4L se sale al hervir si te descuidas). Cuando hierva, apartamos la olla del fuego y sacamos 1,5L o 2 L de ese agua a otra olla o cazo. Abrimos las latas de extracto y las echamos en la olla ayudándonos de la lengua de silicona. En las latas ponemos en cada una la mitad del agua que sacamos para que despegue el sirope de las paredes y el fondo, y volvemos a mezclar ese agua con el resto del mosto.
 

Removemos a conciencia, con la olla siempre quitada del fuego hasta que esté todo bien mezclado, y ahora si, lo llevamos al fuego de nuevo, hasta que vuelva a hervir, procurando remover constantemente para que no se pegue al fondo. Una vez rompa a hervir, lo dejamos 10 minutos, siempre removiendo.

ENFRIADO DEL MOSTO Este es uno de los procesos mas delicados, por que a partir de ahora es importantísimo que el mosto no se contamine, por que de ser así, se iría todo el trabajo al carajo. A la par, podemos ir añadiendo al cubo de fermentación 10L de agua fresca para luego mezclarlo con el contenido de la olla.
 

La mejor forma de enfriarlo es llenar el fregadero con agua fria y ponerle hielo, y meter la olla con el mosto dentro del fregadero, CON MUCHO CUIDADO DE QUE NO ENTRE AGUA A LA OLLA. Debemos enfriar el mosto y bajar la temperatura del mismo, pero yo cometí un error, y fue enfriarlo demasiado. Cuando después lo mezclé con los 10L del cubo y añadí mas agua hasta completar los 23L, la temperatura bajó demasiado y me costó subirla. Para evitar esto, una vez que lo mezclemos con los 10L que tenemos en el cubo, lo ideal es tomar la temperatura (ojo, el termómetro debe estar esterilizado) y añadir agua caliente o fría para conseguir que la temperatura quede en 25º, que son los que necesitamos para añadir la levadura. Una vez tengamos los 23L de mosto a 25º, quitamos el film del vaso donde tenemos la levadura y la echamos en el mosto. Removemos enérgicamente durante unos minutos con la paleta oxigenadora (esterilizada) con el fin de activar bien el proceso de fermentación. Acto seguido, tapamos el cubo con la tapa y ponemos la válvula de fermentación (o airlock), la cual habremos llenado con agua esterilizada hasta la marca que hay aproximadamente a la mitad. A partir de este momento, durante la semana de la fermentación no se podrá quitar la tapa mas que en situaciones muy concretas, por ejemplo, si no comenzase la fermentación en 48 horas, para remover con la pala esterilizada, oxigenando bien, y volviendo a cerrar inmediatamente.
 

Solo nos queda colocar el cubo en un sitio donde la temperatura se mantenga en el rango de 18º a 24º, que es donde la levadura mejor hace su trabajo, y tomar una muestra y usar el densímetro para averiguar la densidad inicial del mosto. Es importante tener una libreta donde ir apuntando todo lo que hacemos para que en sucesivas preparaciones, podamos corregir en base a lo que hicimos. Apuntamos la densidad y a esperar una semana aproximadamente. La levadura debería empezar a hacer su trabajo en las primeras 24 horas, y la mayor actividad de burbujas en el airlock se da los 3 primeros días, para luego ir bajando poco a poco. A la par, se creará una capa de espuma en la superficie. Durante los siguientes días, tomar un par de mediciones de la densidad, ya que debe bajar por debajo de 1016, aunque los valores de densidad varían según el tipo de cerveza, lo mejor es comprobar este dato en las instrucciones que acompañan al extracto de malta. Si os preguntáis si se puede probar el mosto cuando sacamos una muestra, la respuesta es si, se puede probar una vez medida la densidad, y así vamos viendo como va cambiando el sabor de nuestra birra. Cuando veamos que pasada esta semana la actividad de la válvula es prácticamente nula, y la densidad no cambia, deberemos ir planteándonos pasar al siguiente paso.
 


Este post se ha alargado, pero quería dar los máximos detalles posibles por si alguien se anima a cocinar. Si tenéis alguna duda, no dudéis en dejar un comentario. Nos vemos dentro de unos días para la siguiente parte del proceso :)

jueves, 3 de noviembre de 2016

Estilos de cerveza. Guia de la BJCP


A priori puede parecer que solo hay unos pocos estilos de cerveza, los que normalmente solemos ver en las estanterías del supermercado, pero nada mas allá de la realidad. Contando así por encima los que se contemplan en la Guía de Estilo de la BJCP, son algo así como 100.

La BJCP, o Beer Judge Certification Program, es una asociación americana sin ánimo de lucro que cumple diversas funciones:

  • Promover la cultura cervecera
  • Reunir en una Guía todos los estilos de cerveza, hidromiel y sidra existentes
  • Formación y certificación de jueces en cerveza
Esta asociación va actualizando su Guía cada cierto tiempo, añadiendo, modificando o eliminando los estilos que sean menester. La última actualización que se hizo fue en 2015, y se trata de un libro de consulta, ya que sobre cada estilo contempla los siguientes aspectos:

  • Aroma
  • Aspecto
  • Sabor
  • Sensación en boca
  • Impresión general
  • Comentarios
  • Ingredientes
  • Datos técnicos (densidades, IBU's, color, graduación)
  • Ejemplos comerciales
Esta guía es usada por los jueces en los concursos cerveceros, y a nivel de homebrewer es una herramienta imprescindible, ya que son a esos datos a los que hay que ceñirse a la hora de elaborar una cerveza. Y si no eres un cervecero casero, sino que simplemente te gusta beber cerveza y probar estilos diferentes, también es muy útil para saber lo que estas bebiendo.

Quien quiera echarle un vistazo, puede descargar la ultima revisión en castellano, del año 2015, pulsando en la siguiente imagen.



miércoles, 27 de julio de 2016

Abriendo una de mis IPA

Acabo de abrir una IPA del último lote que hice, concretamente en diciembre de 2.015. 7 meses de guarda, y no se si es que ha perdido algo de cuerpo o que tengo el paladar hecho a cosas más fuertes.

No está mal, para nada, pero la recordaba más potente.

Justo después abriré una Reptilian IBUPROFANO, con casi 260 IBUS, o sea, cuatro veces más amarga que la mía. Tengo curiosidad...

sábado, 23 de julio de 2016

Sunday Homebrewing. Cerveza hecha en casa

Fue allá por el año 2.007 cuando supe por primera vez de la posibilidad de fabricar cerveza en casa gracias a un vídeo de COCINA CON LOS PRIMOS, que por cierto, ya no existe.

No fue hasta unos años después, en Enero de 2.012 exactamente, que compré mi primer kit en Cervezas del Mundo, y desde entonces, ya han salido unos cuantos lotes de la cocina. El kit era para la elaboración con extracto, y con este sistema hice dos o tres lotes de estilos diferentes, siendo una Colne Valley Bitter la primera que elaboré.

Este fue el kit inicial que luego amplié

A partir de ahí empecé a investigar para elaborar con grano, y amplié el equipo inicial para poder pasar del extracto al grano. Y la primera cerveza que hice con este sistema fue una Pale Ale básica, que es la que recomiendan para empezar y de la que curiosamente, a fecha de este post, todavía me queda una botella.

Y a partir de ahí ya fue un no parar. He ido ampliando equipo, incluso un armario que he dedicado exclusivamente a la cerveza:

He aquí mi ARMARIO CERVECERO :)

Todas las birras que hago tienen su propio nombre y salen bajo la marca Sunday Homebrewing, ya que solo elaboramos los domingos :P