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martes, 31 de marzo de 2020

¿Que es la panela?

Cuando vivía en Lanzarote, y dada la influencia sudamericana de estos países en la población, era muy habitual encontrarte productos completamente desconocidos en las tiendas o supermercados, como por ejemplo, la pulpa congelada de frutas tropicales que aquí no eran nada utilizados y que venezolanos, colombianos, chilenos, argentinos y similares utilizaban para mil y una recetas, como por ejemplo, hacer batidos.

Otro producto que resultó ser todo un descubrimiento, fueron las arepas (aquí tenéis la receta), típicas de Colombia y Venezuela, las cuales aprendí a hacer y que a fecha de hoy, es un plato que hacemos con cierta frecuencia en casa.

La panela es otro de esas cosas que descubrí allí, pero que nunca compré, supongo que por desconocimiento de su utilidad. El formato en que solía encontrarla era una especie de bloque redondo y duro, pero que como digo, nunca llegué a usar. 

Panela, de forma redondeada
Curiosamente, hará unos meses encontré en un supermercado un paquete de panela, pero en forma de azúcar, y no en bloque como estaba acostumbrado a verla, y lo compré para hacer pruebas. La panela es el resultado de secar el jugo que obtenemos de la caña de azúcar, y que está sin refinar. Si se continuase con el proceso de refinado, obtendríamos azúcar moreno o mascabado.

Así que, lógicamente, es un producto bastante mas sano que cualquier azúcar refinado. Aquí podéis ver los valores nutricionales:


En este caso, la panela que veis en la foto fue comprada en un MAXI Día, así que no es difícil de encontrar, pero eso si, es mas caro que el azúcar blanco normal, ya que el paquete de 0,5 kg. me costó aproximadamente 1,99 €.

El uso que le he ido dando ha sido principalmente para hacer bizcochos, y he descubierto que les aporta un sabor y dulzor, así como una textura completamente diferente a si utilizásemos azúcar blanco. En casa no nos gustan los bizcochos y similares excesivamente dulces, así que suelo añadir la mitad de azúcar blanco que marca la receta, y completo con un poco de edulcorante líquido, pero desde que he descubierto la panela, no uso azúcar blanco, si no que lo sustituyo por ésta última, y si hay que completar con edulcorante líquido, lo hago igualmente.

De igual forma, puedes utilizarlo tal y como haces con el azúcar normal, para el café, leche, batidos, etc. con la ventaja de estarás ingiriendo un azúcar con menos azúcares simples (y por tanto con una absorción mas lenta) y con mejores valores nutricionales que el azúcar común.

jueves, 31 de octubre de 2019

(Receta) Bizcocho 100% de gofio de millo


Los ingredientes básicos necesarios para hacer un bizcocho son fáciles de encontrar en cualquier cocina, pero hacerlos siempre de la misma forma es aburrido. Como ahora dispongo de un par de kilos de gofio de millo (maíz) y trigo, estoy experimentando con ellos haciendo panes, como éstas «Hogazas de gofio, espelta, trigo y semolina», y bizcochos como éste «Bizcocho amarmolado de gofio, nata y canela».

Para esta receta he querido utilizar única y exclusivamente harina de gofio de millo (maíz), sin tocar la harina de trigo, y he de decir que ha sido todo un acierto. También he preferido usar un molde rectangular de silicona para que no me quedase un bizcocho demasiado grande, como sucede con el molde redondo con el agujero en el centro.

El gofio no es fácil de encontrar fuera de Canarias, pero no es imposible. En los supermercados de El Corte Inglés a veces se encuentra, y por supuesto, a través de internet lo podrás comprar sin problema. De todas formas, si investigas un poco por las tiendas de tu ciudad, no creo que sea necesario que lo compres por internet.

Esta es la receta:

Ingredientes:


  • 3 Huevos medianos
  • 1 Yogur natural (125 gr.)
  • 1 1/2 Envase de yogur de gofio de millo (125 gr. aprox.)
  • 1 Envase de yogur de Azúcar (100 gr.)
  • 1 Envase de yogur de Aceite de girasol (125 gr.)
  • 9 gr. de Levadura Royal
  • 1/2 cc de canela
Preparación:

Creo que ya lo he comentado en alguna otra receta, pero no me gustan los bizcochos y similares muy cargados de azúcar, por lo que normalmente SUELO PONER LA MITAD DE AZÚCAR DE LO QUE MARQUE LA RECETA, así que si te gustan con el punto dulce normal, deberás usar 200 gr. de azúcar (o el equivalente a 2 envases de yogur) para que queden mas dulces.

Bueno, este bizcocho es muy sencillo, y lo hice aprovechando que tenía que encender el horno para hacer pan.

En un vaso de batidora, o un cuenco, ponemos todos los ingredientes líquidos (los huevos, el yogur y  el aceite de girasol) y seguidamente los ingredientes secos (el gofio de millo, el azúcar, la levadura y la canela) y le metemos bien la batidora para que quede una crema homogénea y sin grumos.

Si el molde es de silicona, no es necesario engrasarlo, pero si es metálico, utiliza mantequilla para engrasarlo bien y evitar que se pegue. Vierte la masa en el molde, y con el horno precalentado a 180º, metemos durante 45 minutos. Puede ser que tu horno sea mas rápido o mas lento, así que, como siempre digo, el indicador definitivo es el pincho, que deberemos ver limpio para saber que el bizcocho está hecho.

Sacamos del horno llegado el momento, dejamos que enfríe un poco, y lo sacamos a una rejilla, donde terminará de enfriar.


CONCLUSIONES: el sabor del gofio es espectacular, no se parece a ninguna otra harina, y le da un punto especial que hará que vuelvas a repetir seguro.

martes, 22 de octubre de 2019

(Receta) Bizcocho amarmolado de gofio, nata y canela


Llevaba tiempo detrás de hacer un bizcocho entre otros motivos porque tenía un molde nuevo especial para bizcochos, de los redondos con el hueco en el medio, y además, tenía también curiosidad por ver como saldría utilizando gofio.

Aunque tengo 1 kg. de gofio de millo y otro kilo de gofio de trigo, en esta ocasión he preferido gastar un poco que me quedaba abierto de 3 cereales y garbanzo, de la marca Comeztier, así que lo que hice al final fue modificar una receta de «Bizcocho de nata y canela» que compartí en su día, y este fue el resultado.

Ingredientes:


  • 4 Huevos medianos 
  • 50 gr. de Claras de huevo
  • 200 gr. de Azúcar
  • 187 gr. de Harina de trigo
  • 150 gr. de Gofio 3 Cereales + Garbanzo Comeztier
  • 250 gr. de Nata montada en spray
  • 10 gr. de Levadura Royal
  • 1 cc de Canela molida
  • 1 chorreón de licor de bellota (que tenía por casa y que es muy suave)
Preparación:

Lo primero que hice fue preparar dos masas diferentes buscando conseguir un bizcocho amarmolado, así que por una parte mezclé los 4 huevos con las claras y el azucar, batiendo bien hasta que cambiaron de color y doblaron el volumen, para luego dividirlo en dos partes iguales en dos recipientes diferentes.

Recién salido del horno, a enfriar a la rejilla
A uno de esos recipientes añadí 125 gr. de nata, que, como no tenía nata para montar, hice el experimento de usarla procedente de un bote de nata en spray. Mezclé con movimientos envolventes y cuando la mezcla era homogénea, añadí la harina de trigo, la mitad (5 gr.) de levadura Royal, la cucharadita de canela y el chorreón de licor de bellota. Volví a mezclar bien, y reservé.

Detalle del amarmolado, la parte superior es la de gofio
En el otro bol, con la otra mitad de los huevos, las claras y el azúcar, incorporé la nata de igual manera, el gofio y los restantes 5 gr. de levadura Royal, y una vez lista, la reservé también.

Puse el horno a precalentar a 180º, y unté el molde con mantequilla. Vertí la mitad de la masa, la que llevaba harina de trigo, y encima de esta, la otra mitad que llevaba gofio.

Al horno directamente, hasta que el pincho salió limpio, lo cual sucedió unos 30 o 35 minutos después. Dejé templar un rato, y desmoldé.

El resultado, un bonito bizcocho amarmolado, del que, curiosamente, me gusto mas la mitad de gofio que la mitad de trigo.


La verdad es que salió muy bueno. Para la próxima, probaré con alguno de los gofios que tengo sin estrenar.

miércoles, 12 de junio de 2019

(Pan Casero) Hogazas con gofio, espelta, trigo y semolina (Nº 21)


El gofio es un alimento, o mejor dicho, un SUPER alimento que, bajo mi punto de vista, se encuentra (nutritivamente hablando) a la altura de la avena. Se trata de una harina de cereales tostados, siendo los mas habituales el trigo y el millo (maíz), aunque los hay de de otros cereales.


Yo lo descubrí en Canarias, donde viví durante casi 8 años. Allí se utiliza de mil formas diferentes: como desayuno por las mañanas junto con un tazón de leche, en postres, formando las conocidas pellas para acompañar el sancocho canario, y un largo etcétera.

Pensando en mi próxima hornada, caí en la cuenta que tenía por casa medio paquete de 3 cereales con garbanzo que me habían dado hacía unos días, y decidí utilizarlo en mis siguientes masas. Y éste fue el resultado.

Ingredientes (para 2 hogazas de 750 gr.):

  • 400 gr. de Harina de trigo
  • 200 gr. de Harina integral de espelta
  • 100 gr. de Sémola de trigo fina
  • 50 gr. de Gofio 3 cereales con garbanzo Comeztier
  • 500 gr. de Agua
  • 250 gr. de MM de trigo
  • 20 gr. de Miel
  • 15 gr. de Sal
Preparación:


Como siempre, en un bol, mezclamos las harinas, el agua, la MM y la miel, y mezclamos bien con, por ejemplo, el mango de una cuchara de palo, hasta comprobar que no quedan restos de harina. Acto seguido, tapamos con un gorro de ducha o con film transparente, y dejamos en AUTÓLISIS durante 1 hora.


Mojamos ligeramente la mesa de trabajo, volcamos la masa ayudándonos de una rasqueta, la aplanamos y distribuimos uniformemente la sal. Con la rasqueta, hacemos hendiduras en la superficie para ayudar a la sal a incorporarse, y plegamos como si de un sobre se tratase.

Ahora aplicamos un AMASADO FRANCÉS durante 2 o 3 minutos para integrar bien la sal.

Aceitamos el bol, y pasamos la masa al mismo, donde la mantendremos tapada durante 2 horas, haciendo cada 30 minutos PLIEGUES y dejando reposar, así hasta completas las 2 horas.


Enharinamos la mesa ligeramente, y volcamos la masa, tras lo cual, dividiremos la masa en dos partes iguales, y las FORMAREMOS, llevando cada una a su correspondiente cesto con el trapo enharinado. Cubriremos con otro trapo, meteremos en una bolsa que cerraremos, y la colocaremos en el frigo durante 24 horas aproximadamente.

Transcurridas las horas de fermentado en frío, volcamos las masas de los cestos a la tabla que nos facilitará su introducción en el horno, retirando parte de la harina sobrante y greñamos.

El horno estará precalentado a 250º con la piedra dentro y con las piedras para el vapor en una bandeja y en el suelo del horno. Metemos el pan, echamos medio vaso de agua hirviendo sobre las piedras volcánicas e inmediatamente cerramos la puerta y apagamos el horno.


Pasados 15 minutos, retiraremos la bandeja con las piedras, y volveremos a encender el horno, con las resistencias de arriba y abajo, y a 220º, durante unos 35 minutos, hasta que el pan esté listo.

Dejar enfriar sobre una rejilla y listo.

NOTAS: La masa, mientras reposaba, durante la fase de pliegues-reposos, desprendía un olor brutal a gofio, olor que curiosamente desapareció sin dejar apenas rastro, al igual que el sabor, que no estaba tan acentuado como imaginé. De hecho, apenas sabía a gofio. Creo poder intuir que la cantidad de gofio usada, 50 gr., era excesivamente poca para la cantidad total de masa, así que, en las siguientes ocasiones, aumentaré la cantidad como mínimo al doble. Por lo demás, el pan salió muy muy bueno, y con un color increíble.

martes, 4 de abril de 2017

(Receta) Cachapas


Cuando tiempo atrás estuvimos viviendo en las Islas Canarias aprendimos algún que otro plato que allí suele ser típico y que proceden de latinoamérica, como por ejemplo las arepas, cuya receta compartí en su día y que puedes ver pinchando aquí.

Otra de esas recetas, y además muy al estilo de las arepas (pero totalmente diferente a la vez) son las cachapas, muy populares en Venezuela y Colombia. Se preparan con maíz, aunque existe la masa ya preparada al igual que con las arepas, a la que soy hay que mezclar agua y estarán listas para cocinarlas. Esta harina lista para usar es de la misma marca que la de las arepas, y las tienen ambas en todos los hipermercados:

La harina para las cachapas es muy parecida a la de las arepas y de la misma marca, pero el paquete es ROJO, no amarillo.
Pero sinceramente, utilizando maíz natural tienen un sabor y una textura que no creo que sea superado por el producto comercial. Yo las he hecho en varias ocasiones, porque además se trata de una receta fitness, ya que no contiene mas azúcares que los propios del maíz y solo llevan una cantidad de harina de trigo mínima, la cual se añade para dar un poco de consistencia a la cachapa y que esta no se rompa al hacerla o prepararla.

Espectaculares, tienen un saborcillo dulce del maíz que contrasta con el pavo y el queso :-P
El relleno y la forma de comerlas varía, pero en la mayoría de las referencias que se pueden ver en youtube o en blogs de cocina se suelen rellenar de mantequilla o margarina, o de un queso concreto, llamado queso de mano. Yo las relleno con pechuga de pavo y queso fresco, y como cena es bastante completa. Bueno, una vez dicho esto, vamos con la receta:

Ingredientes (3 personas):

  • 450 gr. de Maíz congelado (los de la sección de congelados del mercadona, por ejemplo)
  • 1 Huevo
  • 175 ml. de Leche desnatada
  • 2 cs Harina Pan de Arepas
  • 2 cs Harina de trigo
  • Sal
Preparación:

Arriba, dos tipos de harina de AREPAS, también usada para las CACHAPAS
Lo primero es dejar descongelar el maíz. Buscamos un vaso de batir y ponemos el maíz, el huevo, las harinas, la sal y por último la leche.

Ahora toca batir, hasta conseguir una masa espesa. No importa que quede como con grumitos del maíz, es normal.

Preparamos una sartén antiadherente, ponemos unas gotas de aceite bien distribuidas y dejamos caer un poco de masa, que iremos extendiendo con una cuchara o espátula de plástico y dándole forma redonda, con un diámetro aproximado de 13 o 14 cm.. Tened cuidado al extender la cachapa por que son bastante delicadas.

Recien echada a la sartén, hay que esperar unos minutos a que empiece a dorarse por abajo
Si la preparación de las cachapas tiene alguna dificultad, viene a la hora de darles la vuelta. Cuando veamos que los filos empiezan a tomar consistencia, con una espátula de plástico la vamos despegando poco a poco por los filos, hasta que se despegue del todo. Volteamos rápidamente y dejamos que se doren por la otra cara.

Una vez dada la vuelta, toca esperar a que se haga por la otra cara y estará lista
Con las cantidades que he puesto, salen aproximadamente 6 cachapas, 2 por persona. Una vez lista, la pasamos al plato y hay dos opciones. O ponemos el relleno y la doblamos, o ponemos otra cachapa encima a modo de tapadera, eso a gusto de cada cual. Y el relleno también queda a criterio personal.

De verdad, os animo a probarlas, repetiréis!

sábado, 9 de julio de 2016